Blog de Saiva Paola

El ser humano desde que es concebido tiene contacto consigo mismo y con el exterior. A medida que crece este contacto puede ser satisfactorio y/o amenazante. Si el contacto con su ambiente se volvió satisfactorio, esta relación consigo y con el mundo exterior, se tornara con confianza, seguridad y al mismo tiempo con límites adecuados. Si por el contrario, la relación contacto-ambiente se vuelve amenazante para el menor; éste aprenderá a través de los mecanismos de evasión a dirigir su energía consigo mismo y hacia el exterior de diversas maneras. Veamos cuales son estas maneras.

Para la Terapia Guestalt, Fritz Perls (1893-1970) su fundador, considera los mecanismos de evasión como esas maneras de interacción resistente consigo mismo y el ambiente. Perls, menciona cinco mecanismos donde cada uno de ellos presenta estilos expresivos particulares. Estos son: introyección, proyección, deflexión, retroflexión y confluencia.

  • Introyección. Todo comienza a ocurrir desde la infancia, cuando los padres y/o figuras de autoridad interactúan con el menor, estos le envían mensajes ya sea verbales o físicos al pequeño. Los mensajes, o chantajes emocionales, están cargados de nocividad, por ejemplo: “si comes eso, vas a engordar”, “los hombres no lloran”, “si te agarras ahí, se te va a caer”, etc. El niño tragará por completo la información dada por los demás, sin poder asimilar si es adecuada o no.

    En la interacción con los demás, el niño-adolescente-adulto tendrá un contacto con los demás lleno de patrones, actitudes, modos de actuar y pensar que no son verdaderamente de la persona, el límite que existe entre el otro y él mismo, es mínimo.

  • Proyección. Este mecanismo es la cara opuesta de la introyección. Los padres o figuras de autoridad no han sido lo suficientemente capaces de proveer un lugar seguro, confiado y de autoconocimiento. Se le ha dicho al niño que no es adecuada su manera de actuar o pensar, por lo que le es difícil aceptarse y por ende el niño crecerá con sentimientos de poca aceptación que hacen posible la proyección. Mediante este mecanismo de evasión, la persona busca liberarse de sus propios pensamientos fantaseados, dirigiéndoselos al mundo exterior. Su sentido de identidad se esparce por todas las cosas y/o personas que están a su alrededor.
  • Deflexión. En este mecanismo, los padres le proporcionaron al menor un ambiente hostil y fuera de cuidados cariñosos que permitieron que el niño evitara el contacto con el ambiente. Así mismo, los padres evitan hablar de temas que consideran tabúes, por lo que utilizan un lenguaje lleno de rodeos y/o eufemismos, que adulteran la información.

    La interacción que tiene consigo mismo y con los demás es superflua, sus interacciones fracasan, es incomprendido e impasible.

  • Retroflexión. El niño ha crecido creyendo que no debe hacerle enviar su energía a los demás, por lo que vuelca para sí todo lo que quisiera hacerle a los demás. Es su propio juez, nadie le ve, por lo que él se sienta frente al espejo para realizar esa actividad.

    En ocasiones sus impulsos son tan hostiles que logra agredirse a sí mismo.

  • Confluencia. Los padres o figuras de autoridad, le han enseñado al niño que él sin sus padres no es nadie, existe una sobreprotección por parte de ellos, una relación simbiótica que no permite conocer sus propios límites. Por lo que piensa que los dos son uno mismo.

    Crece creyendo que debe adecuarse a lo que la sociedad le dicta, amolda su conducta y sus acciones a favor de los demás. No conoce sus límites, ni el de los demás. Se cree culpable cuando la exigencia externa no es la que esperaba y/o sus acciones no fueron “suficientes” para el otro.

User picture: 
Imagen de Saiva Paola
Autor: 
Descripción corta para bloque de autor:
Mi meta como terapeuta es incrementar el potencial humano a través del proceso de integración.
Para recordar: 

Si los padres no están libres de miedos o codependencias, los niños crecerán con semejantes problemas mentales.

Los niños nacen limpios e inmaculados, los padres y la sociedad los llenan de pecados, miedos, codependencias y demás basuras mentales.

Categorías: 

Tres aspectos muy importantes de nuestra personalidad permanecen muy ocultos ante nuestros sentidos pero con fuerza nos condicionan haciendo que nuestra vida aparente bienestar y amor cuando la realidad es justo lo contrario: el complejo de víctima, de salvador y de perseguidor. En ocasiones llamado el triángulo codependiente o dramático de Karpman, en honor a su descubridor el psiquiatra Stephen Karpman. Veámoslos en detalle.

Se llega a la vida como seres puros, creativos, libres, sin temores y llenos de energía. Sin embargo, el día a día pudiera acarrear que estas características se esfumen o repriman poco a poco. Esto es originado por las experiencias de un guión basado en los valores y la cultura de los padres o cuidadores, que en ocasiones pudiera haber sido represiva y negativa.

Si en el transcurrir de la infancia se fue avergonzado, reprimido o invalidado, el menor se torna vulnerable y acarreará miedo a la presión y las expectativas, miedo al rechazo y al abandono, a la falta de espacio, a ser mal interpretado o ignorado. Ahora nuestra vulnerabilidad está cubierta por una capa de vergüenza y shock. Donde hay profundos sentimientos de traición, dolor, ira y desesperación; el dolor y la ira provienen por ser abusados, descuidados, no aceptados, no apreciados y malentendidos.

Como resultado de la vergüenza, se bloquea gran parte de la energía sexual, creativa, amorosa, feliz, energética y extravagante. Así mismo, se adopta una máscara, un rol que esconde los grandes miedos que se han albergado en el transcurrir de la experiencia con el otro. El psiquiatra S. Karpman se refiere en su artículo “Fairy tales and script drama analysis“ (1968), al triángulo dramático de la interacción humana, basándose en tres roles que adapta cada persona. El perseguidor, el salvador y la víctima. Veámoslos con detalle:

  • La víctima se siente y se posiciona como inferior manipulando sus problemas para causar lástima. Busca un perseguidor mostrando su miedo o a un salvador mostrando su tristeza. Se equivoca y comete errores para que lo persigan o lo salven. Esta actitud le permitirá reafirmarse y regocijarse en su estado, y en muchas ocasiones manipulará lo necesario para culpar a otros de sus demonios.
  • El salvador ve a las personas como inferiores, no aptos, pero bajo la bandera del amor, de dios, etc impondrá su ayuda desde esa posición de superioridad con el fin de conseguir la dependencia. Adoptar el personaje de salvador hace que le necesiten.
  • El perseguidor arremete, humilla y rebaja a los demás a los que percibe como inferiores. Hace que las reglas se cumplan a su antojo. Necesita que lo teman, tapando así su complejo de inferioridad. A veces se hace pasar por víctima con lo que consigue que otros se culpabilicen y se sientan mal.

Cuando se vive bajo estos tres tipos de codependencia, se sabotea el amor, el respeto propio y ajeno, y obviamente, el crecimiento interno. La manipulación puede ser a través del dinero, del amor, del sexo, la inteligencia, el poder, la edad, la culpa, quedando bien, salvando a los demás. Todo ser humano posee necesidades que no le fueron satisfechas en su infancia; por lo que en la etapa adulta reacciona y exige amor, atención, apoyo y el ser validado.

Según haya sido la experiencia en edades tempranas, cada ser humano representará el rol de víctima, salvador o perseguidor. Aunque haya un rol que dominará, el codependiente puede alternar su máscara en función de la manipulación que desee realizar o el objetivo a conseguir. Cada rol encierra una capa de vulnerabilidad que aprisiona al niño amenazado, dando como resultado conductas en el adulto que reflejen la dependencia o la antidependencia.

Sin embargo, los dependientes y antidependientes son imanes que se atraen embonando cual piezas de rompecabezas; eso que le falta a uno, lo compensa el otro. Para poder observar que rol está representando, es importante que comience a analizarse detenidamente. Te proponemos las siguientes preguntas para iniciar tu análisis:

  • ¿Qué haces cuando deseas conseguir algo?
  • ¿Qué haces cuando no consigues lo que deseas?
  • ¿Necesitas reconocimiento? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo puedes conseguirlo de otra manera?
User picture: 
Imagen de Saiva Paola
Autor: 
Descripción corta para bloque de autor:
Mi meta como terapeuta es incrementar el potencial humano a través del proceso de integración.
Para recordar: 

Se llega a la vida como seres puros, creativos, libres, sin temores y llenos de energía. Sin embargo, el día a día pudiera acarrear que estas características se esfumen o repriman poco a poco.

El perseguidor, arremete, humilla y rebaja a los demás a los que percibe como inferiores.

El salvador ofrece una ayuda falsa con el fin de conseguir una dependencia de los otros a través de esta ayuda.

La víctima se siente y se posiciona como inferior manipulando sus problemas para causar lástima.

Son nuestros miedos no reconocidos ni trabajados lo que cierran nuestro corazón al amor, al amor a nosotros mismos y a los demás.

Puede imaginar que está de pie, le rodean tres círculos: un anillo exterior, uno medio y otro interior. Estos círculos le radian desde su centro a la superficie. El anillo exterior se le llamará la capa de protección, el intermedio es la capa de los sentimientos y la vulnerabilidad y el del centro es el núcleo del Ser esencial.

En el día a día, es muy común que se viva en la capa exterior, la zona de la protección; ya que aquí existe el control de las situaciones, de las emociones, de nuestros miedos y por ende, hay un sentido de protección. El vivir en ese estado de protección, puede generar seguridad, sin embargo, es un lugar vacío, nada sucede. Y al decir nada, esto implica que se protege la vulnerabilidad, bloquea las energías dolorosas, desconectando los sentimientos y el libre flujo de nuestras energías creadoras.

Para proteger su vulnerabilidad, su ego ha construido su imagen, su personaje: hippie, médico, víctima, inteligente, trabajador, mendigo, enfermo, etc. Alejándose cada vez más de su autenticidad, formando una capa de aislamiento para que nada entre y nada salga de su sistema. Como todo en la vida, hay aspectos positivos y negativos de la capa de protección. Para algunos, el ataque a la vulnerabilidad durante la infancia fue tan traumático que sin esta capa no hubiera sido capaz de llegar hasta la edad adulta. Sin embargo, esa capa ha ido acompañándolo hasta el día de hoy. Si al relacionarse con el otro, usted intenta manipular, culpar, juzgar o controlar, está actuando desde su protección.

La capa intermedia, de los sentimientos y la vulnerabilidad, es el lugar donde habitan emociones dañadas desde la infancia. Por eso el ego actúa con miedo, bajo la vergüenza y el shock, es probable que existan sentimientos de abandono, descuido, abuso, etc. Todas estas emociones se guardan aquí, en la capa media. Al ser pequeños, se le mando callar, ordenar que se estuviera quieto, que lo que usted hacía era incorrecto; por lo que fue dejando de ser libre y comenzó a seguir órdenes de los demás, a dejar de ser usted mismo.

Así mismo, si en la infancia se vivió abandonado, o alguno de los padres no estuvo presente física o emocionalmente, al igual que si hubo algún rechazo o abuso, esto aumentará el dolor de las heridas primarias que se irán guardando en la capa de la vulnerabilidad. Sin embargo, al ser tan doloroso vivir en esta capa, se traslada a la capa de protección. Como resultado de estas vivencias, se bloquea la energía sexual, creativa, amorosa, feliz y enérgica; por lo que vivimos en la vergüenza.

Por último, el más interno, a donde más tiempo se tarda llegar, se encuentra la capa de meditación y ser, aquí donde se encuentra la autenticidad, la aceptación, la tranquilidad, la confianza, el abandono a lo demás. En esta capa, no hay vulnerabilidad, no se persiguen papeles o roles de la sociedad, aquí se es uno mismo. Un gran estado de armonía con usted mismo.

Para lograr llegar a este estado del ser uno mismo, es importante curar la vulnerabilidad, meditando, vaciando, siendo honesto con uno mismo y preguntándose: ¿en qué etapa me encuentro?, ¿de dónde surge mi vulnerabilidad?, ¿cómo reacciono ante la respuesta del otro? Para así hacer consciente nuestra herida primaria.

User picture: 
Imagen de Saiva Paola
Autor: 
Descripción corta para bloque de autor:
Mi meta como terapeuta es incrementar el potencial humano a través del proceso de integración.
Para recordar: 

El anillo exterior se le llamará la capa de protección, el intermedio es la capa de los sentimientos y la vulnerabilidad y el del centro es el núcleo del ser esencial.

La vulnerabilidad protege y bloquea las energías dolorosas.

Si su confianza fue dañada desde la infancia, actuará con miedo, bajo la vergüenza y el shock.

La capa de meditación y ser, es donde se encuentra la autenticidad, la aceptación, la tranquilidad, la confianza, el abandono a lo demás.

Los niños son nuestros primeros maestros. Ya saben cómo crecer, cómo desarrollarse. Todo lo que necesitan es el espacio para hacerlo.

Oaklander.

Hoy en día seguramente has escuchado que debes dejar a tus hijos crecer saludablemente, permitiéndoles que conozcan todo lo que hay a su alrededor, por lo que se la viven yendo y viniendo a cuanta clase extraescolar exista. Ahora los y las niñ@s son diferentes a los de antes, porque tienen un “nuevo chip” que hace que la tecnología los pueda callar y/o entretener días enteros.

Pero cuando llegas a casa después de un largo día, cuando todos están cansados y/o cuando se llega la hora de despertarse y arreglarse para ir a la escuela, no hay ningún sistema electrónico que te ayude para que tu hij@ se vista, coma y deje su tarea lista sin berrinches y/u horas agotadoras de estar tras ellos. Quizá te desesperas, te sientes mal padre si llegas a gritarle y no pienses en si le diste alguna nalgada, porque la culpa se avecina en tus pensamientos.

Al final del día crees que has fracasado como padre ya que tu niñ@ no es tan “educado” como su amiguito, él si se come todas las verduras, no hace pataletas cuando lo llevan al supermercado. Puedes pensar que le has dado todo, que está en las mejores escuelas, que tiene la mejor ropa, que vais de vacaciones a los mejores lugares, que lo cuidas, le das abrazos, le das su medicina cuando está enfermo, aún así no entiendes que pasa.

Sucede que en casa los limites que se han impuesto no son los adecuados, ya que decirle NO a tus nin@s también es amarlos. Los límites son sin rigidez ni imposiciones, respetando, pero sobretodo respetándose a uno mismo. Es importante que como padres, sepas que tú eres quien decidirá qué es lo mejor para ellos, por ejemplo, hay que comer verduras, pero tu niñ@ puede elegir si come zanahorias o chayote. Eso le va a permitir expresar sus decisiones, le hará saber qué es importante, y qué es escuchado; pero sobre todo sabrá diferenciar entre lo que puede y no puede hacer.

Hay maneras adecuadas y saludables para decirles a tus pequeños que hay reglas en casa, que estas deben ser cumplidas, no desde el margen de un dictador, si no de manera flexible y adecuada a la edad de cada uno de tus hijos. Es importante que tengan una referencia. Y lo más importante, quien aplique una regla debe ser congruente con ella, ya que si tu hijo te escucha diciendo mentiras o tirando basura, él querrá hacer lo mismo puesto que Tú eres su ejemplo, su “héroe”.

A manera de reflexión, es importante que observes la comunicación que tienes con tu pareja y a su vez, con tus hijos, esto te ayudará a observar si estás enviando de manera adecuada la información que requieren. Es muy diferente decirles: "me ayudas a recoger tus juguetes" a "¡recoge tus juguetes!"

User picture: 
Imagen de Saiva Paola
Autor: 
Descripción corta para bloque de autor:
Mi meta como terapeuta es incrementar el potencial humano a través del proceso de integración.
Para recordar: 

Decirle que no a tus niños, también es amor.

Poner límites sin rigidez ni imposiciones, respetando, pero sobretodo respetándose a uno mismo.

Quien aplique una regla debe ser congruente con ella.

La Gestalt, es espontánea, fluye con la vida, no precipita y no aconseja. Vive fuera de los juicios, explota la creatividad e integra al ser humano. Se trabaja con el aquí y el ahora, con el presente, que es lo único que tenemos hoy. Si te aferras al pasado, generas depresión, si piensas en el futuro obtendrás ansiedad.

La terapia gestáltica es una de las fuerzas rebeldes, humanistas y existenciales de la psicología que buscan detener la avalancha de fuerzas autoderrotantes y autodestructivas presentes en algunos miembros de nuestra sociedad. Sin embargo, la sociedad exige conformidad a través de la educación; enfatiza y recompensa el desarrollo intelectual del individuo. Con el objeto de ser aceptado por esta sociedad, el individuo responde con una serie de respuestas fijas. Como son los “deberías”, aprende a pasar por alto sus propios sentimientos, deseos y emociones.

Paradójicamente, mientras el individuo cumple con los “debería” que la sociedad le dicta, este funciona ineficientemente. Se torna en un robot para la sociedad, automatizado en sus acciones, se aleja de su propia espontaneidad. Queriendo agradar a esa sociedad, el concepto de perfección se vuelve la meta a alcanzar, generando roles falsos que le alejan de su propia autenticidad. Viviendo detrás de su máscara. Por lo que la meta en la terapia Gestalt es acompañar a la persona en el darse cuenta de los roles que está viviendo, integrando su propia naturaleza, para que pueda ser responsable en cada uno de sus actos.

Otro de los pilares de la Gestalt, es el llegar a darse cuenta de la diferencia que hay entre observación y pensamiento que hacen del trabajo corporal una enriquecedora terapia. Aprender a tomar contacto con tu propio cuerpo es darte cuenta de lo que hay dentro de ti. Puedo decir que la Gestalt, es un modo de vivir; trabaja con la autenticidad de la persona, y genera su propia responsabilidad.

User picture: 
Imagen de Saiva Paola
Autor: 
Descripción corta para bloque de autor:
Mi meta como terapeuta es incrementar el potencial humano a través del proceso de integración.
Para recordar: 

La Gestalt es espontánea, fluye con la vida, no precipita y no aconseja.

No hay “un, dos, tres” en Gestalt. No puede haberlo. La Gestalt no tiene reglas.

La función del terapeuta Gestalt es ayudarte a darte cuenta.

Categorías: