Diferencias entre una buena y una mala empresa

Empresas buenas y malas hay en todo el planeta. No es cierto que en EEUU estén las mejores empresas ni es cierto que en México o Tanzania haya sólo malas empresas. El sol sale igual para todos. Veamos cuales son las diferencias para comprenderlo mejor.

  • En una mala empresa todo el mundo "sabe" de todo, todo el mundo manda, los jefes controlan a través de la imposición autoritaria. En una buena empresa los jefes se rodean de personas más inteligentes y cualificadas que ellos; saben escuchar, hacer las preguntas adecuadas y cuando disponen de la información necesaria se retiran a meditar para tomar decisiones que beneficien a todos.
  • En una mala mala empresa todo el mundo grita, manipula, chantajea, pisotea, para conseguir lo que desea, para obtener el fruto de su envidia. Siempre hay un T-rex depredando. Hay mucho complejo de inferioridad, se busca llamar la atención permanentemente. En una buena empresa no cabe el acoso moral, ni el victimismo, tampoco el complejo de salvador. Se obtienen los méritos porque se está motivado para dar lo mejor de uno mismo. Los etrabajadores están tan bien formados en habilidades sociales, no necesitan recurrir a la manipulación para obtener lo que desean. La coacción es sustituida por la persuasión y la motivación.
  • Una mala empresa sólo busca el beneficio de los que están arriba, despilfarra los activos financieros y los gestiona a través de la bipolaridad emocional. Una buena empresa busca el beneficio económico de todos, gestiona de manera inteligente sus finanzas, reduce los costes, no despilfarra, invierte en otras empresas, porque sabe que es beneficioso para la sociedad, reduce riesgos y deja generosos dividentos a sus trabajadores y accionistas.
  • En una mala empresa existe la falsa creencia de que trabajar más es sinónimo de hacer las cosas bien. En especial si trabajas 12 horas diarias, 6 días a la semana y con menos de un mes de vacaciones al año. Todo se hace corriendo, con estrés, con agobio y sufrimiento. Una mala empresa controla a los trabajadores como si fueran niños pequeños, se enfada cuando los trabajos salen mal. Una buena empresa da libertad a sus trabajadores. Una buena empresa no tiene horarios, tiene objetivos.
  • En una mala empresa ser creativo es sinónimo de vago o todos creen que son creativos. Una buena empresa invierte en creativos, se busca el talento y la genialidad en todas las áreas, puede haber creativos en las finanzas para optimizar y gestionar mejor los costes e inversiones, puede haber creativos en el marketing para optimizar mejor las estrategias de venta. El mismo CEO es un creativo que elabora la estrategia general de crecimiento de toda la empresa. Y como bien dice Ram Charan se debe diferenciar entre creativo, quien crea la estrategia, y quien la ejecuta, cualidades y capacitación muy diferentes.
  • En una mala empresa se explota al trabajador aunque éste nunca se queja porque su falta de autoestima está tan minada que no confía en sus posibilidades, tiene miedo a perder su trabajo o tiene miedo en general pues no tiene la capacitación suficiente. Una buena empresa invierte en talento humano, humanos con recursos, capacitación y autoestima suficiente que no tienen miedo a perder el trabajo, y si lo pierde, están tranquilos pues encontrarán otro trabajo donde se valore su talento.
  • Una mala empresa no dedica atención a la formación de sus trabajadores, se espera de él que sea todo terreno, que sepa hacer de todo, desde la limpieza de su oficina hasta el marketing de la empresa e incluso traerle el café al jefe. Se cree que si un trabajador puede ocupar 2 puestos de trabajo se ahorra un salario. Una buena empresa entrevista a muchos candidatos para ocupar un puesto de trabajo específico y especializado, elige el mejor curriculum no sólo en formación académica sino en habilidades sociales prestando mucha atención en cómo gestiona sus emociones y estrés a través del descanso, la familia, los deportes y las aficiones. Así mismo, para una buena empresa, es muy importante la capacitación constante y permanente del trabajador. Un humano con recursos es la mejor inversión de la empresa, su crecimiento será sostenible. El talento disfruta expresándose.
  • Una mala empresa es como un colegio en que podemos encontrar diferentes personajes: "el empollón, el pelota, el víctima, el salvador, el juez, el perseguidor, el chivato, el necesitado de atención, el que trata de acaparar todo el trabajo para que se le valore más, el controlador, el escapista, etc.". En una buena empresa nadie interfiere en el trabajo de otros, no se busca el protagonismo, se trabaja en equipo desempeñando, cada uno, el trabajo que mejor sabe hacer, nadie es mejor que otros, todos son engranajes de un equipo.
  • Un buen trabajador no es aquel que vale por 100 sino aquel que realiza su trabajo al 100%, sin complejo de salvador, es decir, sin invadir el trabajo de otros, ni pretender demostrar que él lo hace mejor ni realizarlo por creer que otros son incompetentes y que sino fuera por él el trabajo no saldría. Un trabajador con complejo de salvador se cree único, especial e imprescindible. Un buen trabajador no es aquel que se cree capaz de hacer dos tareas simultáneamente, sino aquel que realiza concentrado, sin dispersión una única tarea terminandola bien y con prontitud. Un buen trabajador es aquel que ama su trabajo.
  • Una mala empresa roba clientes a sus competidores, grita para convencerlos de que sus servicios o productos son mejores, manipula a los clientes y desprestigia a sus competidores. Una buena empresa no malgasta energía en este tipo de mezquindades, sino que desarrolla un buen plan de marketing que muestre las virtudes de sus productos y servicios. No se fija en los defectos de sus competidores sino en las virtudes propias.
  • En una mala empresa hay jefes, en una buena empresa hay líderes. Jefe es aquel que manda a sus trabajadores y exige obediencia, un líder aquel que inspira y persuade para que el trabajador exprese lo mejor que lleva dentro de sí mismo, lo mejor de su talento.
Para recordar: 

Un humano con recursos es la mejor inversión de la empresa puede realizar, su crecimiento será sostenible. El talento disfruta expresándose.

Una buena empresa no tiene horarios, tiene objetivos.

Líder aquel que inspira y persuade para que el trabajador exprese lo mejor que lleva dentro de sí mismo, lo mejor de su talento.

Un buen trabajador es aquel que da lo mejor de sí para que la empresa crezca aportando nuevas ideas de crecimiento.

  • Imagen de KurmaRajadasa
    Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.