La filosofía de los doshas

KurmaRajadasa

Según el Rig Veda, el más antiguo de los textos védicos, hay tres fuerzas básicas en la existencia:

  • Brahma, la fuerza de la creación, la motivación y la animación, -características sin las cuales la vida no es posible-, y a cuya energía se denomina prana, respiración primaria o fuerza de la vida.
  • Visnhú, la fuerza que se percibe como un principio de luz o de radiación, la conservación o resitencia.
  • Shiva, la fuerza de la destrucción para transformar, un principio de cohesión, de unión con la divinidad pues es la que completa el círculo. En toda manifestación de la energía hay una unidad común, un eslabón o afinidad de fuerzas gracias a lo cual todo está en perfecta armonía.

Las tres energías de la naturaleza, llamadas gunas, son:

  • Satva, energía pura. Su cualidad es la luminosidad.
  • Rajas, energía activa. Sus cualidad es lo pasional.
  • Tamas, energía inerte. Su cualidad es lo inerte.

Estas tres fuerzas patentes en la vida y en todo lo que tiene existencia, se simbolizan en los diferentes elementos: eter, aire, fuego, agua y tierra. En sáscrito: akasha, vayu, tejas, apas y prithivi respectivamente. De acuerdo a lo expuesto en los Vedas: en el principio todo estaba unido, cielos y tierra sin separación alguna. En un momento dado, en el universo se produjo la separación entre cielo y tierra, apareciendo el espacio entre ellos. La energía existente en el espacio de los 5 elementos se revela en la atmósfera como sol, luna, viento y lluvia, que promueven la vida y sus manifestaciones.

En el hombre, estos mismos elementos y fuerzas vitales se hacen palpables en los tres humores biológicos, -en sánscrito, doshas-, y que conocemos como Vata, Pitta y Kapha; activos de manera que determinan el proceso de la vida en el nacimiento, crecimiento y la decadencia. Cuando en nuestro organismo estos doshas están desequilibrados, son la causa de la enfermedad.

  • Vata, viento está relacionado con la fuerza de creación. Es lo que inicia y mueve las cosas, incluso, es el determinante de que los otros dos doshas puedan actuar, ya que sin el viento nada se mueve. En nuestro organismo, controla todo lo referente al movimiento físico, la respiración, el movimiento intestinal, el movimiento del sistema nervioso, y en el plano psíquico, gobierna el equilibrio mental, la adaptación y la comprensión de las cosas. Vata tiene las características de frío, seco, ligero, sutil, rugoso y móvil.
  • Kapha, flema está relacionado con el principio de conservación. Es lo que mantiene las cosas juntas. Tiene la función de proveer la sustancia para la formación y el crecimiento de los tejidos corporales: se encarga de la construcción física, y en un plano mental, proporciona el soporte emocional y control de las emociones de compasión, amor, modestia, paciencia, perdón y misericordia. Kapha tiene las características de frío, aceitoso, pesado, grande y suave.
  • Pitta, bilis está relacionado con la fuerza de la transformación. Es lo que digiere, la digestión y metabolismo a nivel celular y orgánico. Es el responsable de todas las transformaciones químicas y metabólicas en lo físico y mental; controla la capacidad de percibir la realidad y de entender las cosas tal y como son. Pitta tiene las características de caliente, aceitoso, ligero, sutil, suave y picante. Cada uno de estos elementos se ayuda de un elemento secundario para realizar su función.

Así, el aire o Vata está contenido en el éter o espacio. Por esta razón, el dosha Vata reside en los espacios de nuestro cuerpo y ocupa también los canales sutiles. El fuego o Pitta, existe en el cuerpo en compañía del agua, si no fuese así el fuego lo destruiría todo. Por eso Pitta se encuentra en forma de ácido. El agua o Kapha se encuentra en nuestro organismo en compañía de la tierra, que contiene al agua. De hecho, nuestra composición física es principalmente agua, contenida en el interior de nuestra piel y tejidos, que se corresponden con la tierra.