India, puerta de entrada a un vasto y misterioso Universo

India es un país multicolor, multiracial, multireligioso y multifilosófico. Lo primero que te sorprenderá es la abundancia de creencias, ideas y pensamientos filosóficos viviendo bajo el mismo cielo, a diferencia de la macdonalización occidental donde la imposición militar, ideológica, gastronómica, económica, cultural y filosófica es pan de cada día. Es decir, donde los modos de pensar y sentir vienen dictados por el Sagrado Sistema. Donde pagamos para que otros tomen nuestras decisiones. En Occidente se cumple la máxima de Dostoievky: “no hay mayor prisión que aquella cuyos barrotes son invisibles, los suelos de mármol y la griferías de oro”. No es así en India, donde la libertad es casi absoluta.

Fácil es odiar India, la contaminación acústica y química campa a sus anchas causada por millones de tamásicos sin la más mínima consciencia ecológica, enterrados en el profundo pozo de Kali Yuga y donde el Gobierno abandonó a sus gentes a cambio de vender su alma al fastuoso Mercado Financiero Internacional que les brindó ser una de las potencias económicas más importantes del planeta. Pero no te quedes en las apariencias, párate, piensa, esto es una invitación a la reflexión profunda. ¿Qué pasaría en occidente, si el Sagrado Sistema levantara todos sus controles y permitiera “libertad” absoluta a sus gentes? Creo que la respuesta es obvia, fíjate por unos instantes en USA y su bandera de la “libertad”. En USA hay más muertes diariamente por armas de fuego que en Irak o Siria, ¿lo sabías? Y pongo libertad entrecomillado porque para el ignorante esta compleja palabra significa libertinaje, en cambio, para el consciente significa responsabilidad.

Todos al llegar a India quieren hacerse la típica foto en el romántico Taj Mahal, disfrutar de su impresionante belleza y revivir la leyenda del Taj Mahal negro. Después, te recomiendo pongas tu atención en Risihikesh donde puedes perfeccionar el Yoga y el AyurVeda. Innumerables ashrams existen por toda la ciudad donde obtener una certificación. Los más famosos son los de Sivananda y Omkaranada. En Varanasi podrás aprender hindi y sánscrito, en su prestigiosa Universidad. Sin el sánscrito no podrás profundizar en los textos del Tantra, el Yoga, el AyurVeda y el los diversos sistemas filosóficos hindúes..

Si vas buscando Tantra debes de saber que los buenos maestr@s tántricos son asociales, no les gusta la sociedad, viven en lugares apartados y aceptan a muy pocos discípulos. Los maestros más famosos en Occidente como Iyengar, Pattabi Jois, Sivananda, Amma, etc son maestros formados en colegios ingleses, dominan muy bien el inglés y los negocios pero no conocen la rica herencia cultural, filosófica y tántrica de India. Se dejaron seducir por la fábrica de sueños y apariencias occidentales.

Los mejores lugares de India no están en los ghats del Ganges, ni en los ashrams más pomposos, ni en las fastuosas fiestas de Goa llenas de marihuaneros bailando al son de la música electrónica hasta el amanecer día tras día. Sin trampas imposible de aguantar el ritmo. Tanto Osho como Alain Danielèu nos advirtieron muy bien: “una cosa es que el sexo sea un camino a la liberación y otra bien diferente que usemos la espiritualidad para justificar el pseudohedonismo hippie”. Que dicho sea de paso nada tiene de hippie ni de sus ideales y mucho de flowerpower. Pero ya sabemos que la misma luz que ilumina al sabio, ciega al ignorante. En la actualidad ir a Poona para conocer el ashram de Osho tampoco es recomendable, ya no es lo que era, todo es muy mojigato, cambió radicalmente tras el asesinato de nuestro querido Maestro.

India y Occidente se parecen en un punto: sus tribus urbanas

En esto India sí se parece a Occidente. En ciudades como Madrid, Londres, Berlin o cualquier otra de Occidente puedes encontrar diversas tribus: skinheads, pijos o fresas, punks, góticos, rastafaris, hulligans, robots trajeados, hare krishnas, católicos, guadalupanos, etc. También en India puedes encontrar ganaderías con denominación de origen, a saber:

  • Bramaítas y visnhuítas, los primeros de las castas inventadas por el legislador ario Manú hace 5000 años para organizar la sociedad india. Son los que van vestidos con una túnica naranja, los preservadores de los Vedas, las castas y el estancamiento de India, pues la religión es el mejor de todos los negocios. Siempre querrán que les des una generosa propina, te chantajearán con bonitas y amorosas palabras, a cambio de no hacer nada. No confundir términos: Brahma es el dios Creador, Visnhú el dios Conservador. Brahman es un sacerdote, bramaíta es un devoto de Brahma y visnhuíta un devoto de Visnhú.
  • Sudras, los más pobres entre los pobres, de piel oscura, los últimos del sistema de castas. Según Manú, al que bramaítas y vishnuítas elevan a la categoría de Dios, por conveniencia obvio, los Sudras son intocables, acercarse a ellos puede provocar que pierdas tu pureza y, por supuesto, casarte perder de por vida tu casta, tu “nobleza”.
  • Sadhus, no reconocen el sistema de castas, se consideran a sí mismos descastados, es decir, no que pertenecen a ninguna casta, pero en general el Sistema los mete dentro del saco de los Sudras por ser mendigos. En general son devotos de Siva. Se parecen a los rastafaris de Jamaica, siempre haciendo yoga, fumando una mezcla de cannabis con datura, o disfrazados de Siva con sus cenizas cubriendo su cuerpo y las tres rayas blancas en su frente. Cuidado con ellos, los hay de muy sabios pero también de muy farsantes.
  • Siks, son descastados, llevan un turbante azul o blanco, son indios cuya religiosidad es una mezcla entre el islam y el hinduismo, discípulos del Guru Nanak. Suelen ser comerciantes. Los hombres ponen tras su nombre la palabra Singh que significa león y las mujeres, Kaur que significa princesa.
  • Jainas, son descastados, los hombres van completamente desnudos pero cuando te acercas o les haces una foto se tapan sus pudores, símbolo de no haber trascendido nada. Las mujeres van vestidas con un sari blanco que les cubre hasta la cabeza. No tienen posesión alguna, tan sólo una escoba con la que poder barrer a cada paso que dan para no matar a ningún ser viviente y así llevar al máximo el concepto de no violencia, -ahimsa.
  • Budistas, son descastados, poco numerosos en el centro-sur de India y muy numerosos en el norte, en Himalaya. Son tibetanos normalmente, los distinguirás porque su túnica es de color rojo oscuro, así como el color de su piel y ojos rasgados muy diferentes a los indios. En el sur de India y Sri Lanka también puedes encontrar algunos budistas, pero a diferencia de los del norte no son tibetanos o Vajrayana sino Mahayanas.
  • Seguidores de Gandhi, son descastados, vestidos con un simple taparrabos blanco que les llega a la rodilla, una camisa blanca y chaleco marrón si hace frío o con el pecho completamente descubierto si hace calor. Pueden ser comerciantes o tener cualquier otro oficio, suelen estar versados en filosofía política. Gandhi luchó por abolir el sistema de castas pero la religión y el costumbrismo fue más fuerte que él.

Si eres mujer...

Nunca recomendaré a una mujer viajar sola por India. Aunque en general no se percibe la inseguridad, hay que tener en cuenta que las mujeres aquí van muy tapadas, por lo que los indios no están acostumbrados a la liberación de la mujer occidental. India es de los países con más violaciones del planeta. En especial, siks, brahmanes, visnhuítas, musulmanes y cristianos, los más hipócritas y mojigatos, son los que acumulan la mayor cantidad de abusos. Para ellos es una ofensa muy grave ver a una niña o mujer con minifalda. Ellos creen que son jueces y verdugos, además la corruptísima Ley de India los salvaguarda. Aún yendo en grupo nunca vistas con ropa sensual, puedes tener acercamientos desagradables con ellos cuando te quedes a solas.

Aún así la magia espera a ser descubierta

A pesar de todo lo dicho, donde menos lo esperes puedes encontrar algo mágico. Como dice Gabriel García Márquez: “en los lugares o momentos más insignificantes puedes percibir la magia del aquí y ahora, no necesitas nada ni nadie, sólo estar atento”. India también es lo que no se ve, lo que no vas a encontrar en ninguna parte del mundo. India es misterio, yogis-magos que daban miedo al prestigioso sanscritista y músico Alain Danieléu, hechiceros de poca monta y encantadores de serpientes que no hacen nada pero venden mucho, aunque lo mejor, lo que más me enamora a mi, es la magia de ese instante que te llevará por unos segundos, que parecerán siglos, a lugares que no son de este mundo, a los Lokas. Si los encuentras, si estás atento, encontrarás cosas que formarán parte de tu Intimidad para siempre. Los normales te tacharán de loco, pero no importa, tan sólo querrás compartir con muy pocos... o quizá con nadie... Ya nada importa, ¡lo esencial ya te embriagó!

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Descripción corta para bloque de autor:
Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.
Para recordar: 

La misma luz que ilumina al sabio, ciega al ignorante.

En los lugares o momentos más insignificantes puedes percibir la magia del aquí y ahora, no necesitas nada ni nadie, sólo estar atento.

India también es lo que no se ve, lo que no vas a encontrar en ninguna parte del mundo.

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