Kundalini, el poder de la serpiente

Kundalini, o el poder de la serpiente, es una concentración de energías divinas y primordiales cuyo despertar es la raíz y corazón del Yoga. Los que ignoran su sabiduría y su potencia, dotan a la serpiente de calificativos maléficos, originados por el miedo a cambiar, a transformarse y evolucionar: el famoso temor de Dios, que ha causado un daño de fronteras infinitas en el ser humano. En la antigüedad se veía, encarnadas en ella, las fuerzas vitales y originales que podían ser creadoras y transformadoras. Pero sólo el hinduísmo entiende que su despertar produce un éxtasis o estado de conciencia superior.

La serpiente tiene su base en Muladhara, enrollada tres veces y media alrededor de él, y allí se encuentra, normalmente, dormida. De modo que, tras obtener la sanación de los chakras, puede ser despertada con técnicas de Saiva Yoga. La finalidad del Kundalini Yoga es, por tanto, reanimar a la serpiente y desenroscarla, dirigiéndola hasta Sahasrara para unir cuerpo y espíritu, en un intento de integrar los dos principios, habitualmente opuestos, de materialidad y espiritualidad, fusionando sus energías dentro de un cuerpo humano individual, de una consciencia, de un Ser. En términos Tántricos estos principios serían Siva, principio masculino o consciencia y Sakti, principio femenino o energía.

La principal técnica para despertar a la serpiente está basada en el Prana, fuente de toda energía, vitalidad y poder que existe en forma de fluido en la atmósfera, y que está presente en todo lo que forma este Universo. Los chinos le llaman Chi y los japoneses Ki. El pranayama es el conjunto de técnicas que permite dominar y dirigir, mediante la respiración, el Prana hacia los puntos vitales del cuerpo.

El prana, por tanto, circula a través de estos canales situados por todo nuestro cuerpo astral, denominados nadis, meridianos, como dirían los chinos. Hay tres nadis fundamentales:

  • Sushumna, en la voluptuosidad astral de la médula espinal. Cuando el prana recorre sushumna, la mente está centrada, la mente se afirma. En cambio, si este nadi se encuentra vacío de energía, la mente y las emociones saltan como monos dispersos sin rumbo. Por eso la necesidad de un correcto pranayama.
  • Ida y pingala nacen en las voluptuosidades astrales del testículo u ovario derecho e izquierdo, respectivamente. En Muladhara se encuentran con sushumna y allí forman un nudo o -granthi. En su viaje de ascensión forman otros granthis en anahatha y ajña, componiendo, de esta forma en su recorrido, una doble hélice como si del caduceo de Mercurio se tratara. Ida y pingala corren a través de la fosa nasal izquierda y derecha, respectivamente.

Por fin, la serpiente se alza, se armonizan todos los chakras, y la luz del conocimiento desciende para unirse a la serpiente que se eleva hacia Sahasrara, hasta ser absorbida por él. En ese momento nuestra consciencia individual se une a la consciencia universal y penetra en un estado de conocimiento, bienaventuranza y liberación final. Sólo el verdadero iluminado es capaz de despertarla cuando quiera y cuantas veces quiera. Y hay que decir que muy pocos yogis logran tales resultados, aunque muchos pasan toda su vida intentando conseguir al menos un instante de ambrosía.

El despertar de Kundalini viene acompañado de muchos y variados síntomas que pueden ser confundidos con orgasmos. También puedes sentir caos, explosión o revolución interior. Pero Kundalini no trae caos a tu vida, el caos ya existía en ti, no proyectes, no culpes, no te autoengañes. Kundalini sólo es una energía muy potente que hace consciente lo que es inconsciente, nada más.

El método concreto y explícito del despertar de Kundalini es difícil, necesita disciplina y diligencia. Sólo debe ejercitarse bajo la dirección de un Maestro, pues, así como la serpiente puede resultar enormemente gratificante, también es un arma poderosa y peligrosa si no se utiliza del modo adecuado. Despertar Kundalini sin haber sanado los chakras sería muy arriesgado.

Para recordar: 

Sin el despertar de Kundalini, la iluminación no sucede.

Aquello que crees que libera, esclaviza; aquello que crees que esclaviza, libera.

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    Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.
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