Matrimonio: otra falacia más para esclavizarte

El matrimonio es otra falacia inventada por el Sistema para defender los derechos de los ricos a los que les conviene proteger sus herencias, crear alianzas estratégicas y endeudarnos. Si lees más sobre derecho fiscal y sobre el porqué de los impuestos, su naturaleza, etc. podrás entenderlo mejor. No tiene nada que ver con Dios ni con la moral como así nos lo han adornado los religiosos, aunque sí con la posesividad. Si amas a alguien no necesitas atarlo, cuando te divorcias aprendes esta dura lección.

La naturaleza del hombre es buscar la paz, la tranquilidad, el amor para sí mismo, su pareja y fu familia. Vivir en la naturaleza es algo natural, sólo se vive en ciudades cuando hay miedo a la soledad o se ambiciona algo. Pero curiosamente es en las ciudades donde más tristeza y soledad hay, y cuanto más grande mayores son los miedos que se esconden tras los ladrillos y asfaltos.

La naturaleza humana, cuando nos reconocemos, no es ni polígama ni monógama. Cuando hay amor entre dos humanos lo demás deja de tener importancia. Lo importante es el amor, el ser un Dios o una Diosa para tu pareja. La Verdad no está en el exterior sino en nuestro interior, no hay normas ni dogmas para la pareja tántrica. Cuando amas sientes que deseas estar a su lado y compartir, así de sencillo, sin preocuparte por el espacio o el tiempo.

Es humano ser posesivo y celoso. Es ahí cuando debemos ser fuertes, es ahí cuando debemos fijarnos, ser conscientes y observar: la pareja tiene algo que aprender. La inseguridad de perder a la pareja es normal pero debemos comprender que tu pareja no es de tu propiedad. Cuando esa pareja está por amor, y no por otras razones, se construye juntos y las inseguridades dejan de existir. Gracias al Sistema somos codependientes, gracias a nuestra ignorancia tenemos miedo a la soledad, al abandono, al rechazo y a la muerte pero una pareja enamorada, y que no compite entre sí, se ayuda para desprogramar y crecer.

Un Sivaíta no tiene pareja ni parejas, ni es célibe ni monógamo ni polígamo. La pareja es aquella que le ayuda a crecer y a vivir. Un Sivaíta es un buscador de la Verdad, se cuestiona todo, no cree en nada que provenga del Sistema, sólo cree en sí mismo. Se equivoca, aprende y se levanta. Vive el aquí y el ahora. Es completamente asocial, no le interesan las modas ni las reuniones sociales ni los perritos calientes en el Yankee Stadium. Si lo metes en una casa, con la rutina de la gente normal: matrimonio, hipotecas, hijos, colegios, perritos, gatitos, pececitos y tortuguitas, entonces se muere, deja de ser Sivaíta, viril y engorda como Torrente. Y por supuesto, un Sivaíta nunca le daría prozac a su perro pero sí a su suegra.

Para recordar: 

El matrimonio no tiene nada que ver con Dios ni con la moral sino con el derecho fiscal.

Un Sivaíta vive en el mundo pero no forma parte de él, nunca puede ser normal y si contrae matrimonio es porque hay alguna cuestión fiscal que le beneficia.

La inseguridad de perder a la pareja es normal pero debemos comprender que tu pareja no es de tu propiedad.

Un Sivaíta nunca le daría prozac a su perro pero sí a su suegra.

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    Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.