Nuestra filosofía
Om Shanti, paz para todos,
“La filosofía que no se lleva a la práctica carece de valor, es una filosofía muerta y desanimada. Sin el amor de sus practicantes, el saber no está vivo y por tanto no es auténtico“. En la Escuela Tántrica Sivaita procuramos motivar la ecuanimidad apasionada -aunque aparentemente suene a contradición- como un Arte de Vivir. El Tantra se entiende practicando lo aprendido, ensayando con nosotros mismos, con la vida, de lo contrario, no sabríamos de qué estamos hablando y seríamos incapaces de expresar de una forma sencilla y clara lo que ese conocimiento transmite en realidad. Experimentamos desde nuestra vida, no tanto para mejorar, sino para reconocer la belleza que llevamos dentro: el Ser auténtico. La sociedad crea y alimenta el EGO desde nuestra más tierna infancia. El ego se convierte en “la gran mentira” que nos rodea a todos que nos roba y nos aparta de la belleza esencial. Pero, al mismo tiempo, el ego nos ayuda a movernos en el mundo. Es importante hallar el equilibrio entre el SER uno mismo y el HACER, que nos sitúa socialmente. Debemos aprender a identificar y manejar el Ego para convertirnos en sus dueños y no permanecer encadenados a su dominio. Cuando nos hacemos conscientes de la ilusión que nos rodea se nos abren las puertas del camino hacia la realización iluminada. -Esto es lo que nos dice Víctor, uno de los mejores discípulos de la Escuela Tántrica Sivaíta.
La Fe, el Amor Devocional o Prema Bakti -como decimos los tántricos- es un pilar fundamental en el Ser Humano. Gracias a la Fe, nuestro Amor crece y las dudas y los miedos se disipan. Gracias a nuestro trabajo personal, sadhana, muchos de nuestros traumas y conflictos, de nuestro dolor y sufrimiento, sanan. Jesús dijo: “levanta esa piedra y me encontrarás“. Ese anhelo por vivir se alimenta de Prema Bakti.
No importa las creencias tengas ni qué religión practiques -nosotros lo llamamos Dharma- lo importante es que creas lo que creas y hagas lo que hagas, seas siempre Consciente y practiques día a día, respetando a los demás, y la ansiada revelación de la Verdad que dirían los cristianos; la Iluminación de los hindúes; el Nirvana de los budistas; o el Kaivalya de los sivaítas, llegará a ti, y desaparecerán el dolor, el sufrimiento y la falsa idea de separación.
La Escuela Tántrica Sivaíta respeta cualquier idea de cualquier índole. Pensamos que todo ser humano tiene derecho a sus propias creencias y a defenderlas. Para nosotros un ser humano evolucionado es aquel capaz de respetarse y respetar a los demás. Por ello, la Escuela Tántrica Sivaíta no apoyará ningúna opinión o principio, doctrina política o religiosa que pretenda imponerse a través de la violencia física, psicológica o emocional, o de forma dogmática, intolerante y/o racista. Todo ser humano tiene derecho a creer y a caminar por cualquiera de los senderos presentes y/o pasados que estén fuertemente arraigados sobre el concepto básico de nuestro Dharma: Ahimsa, No-Violencia.
Ratificamos la Libertad de Conciencia descrita en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Considerando que aquel que no respeta a sus semejantes, no es capaz de respetarse a sí mismo. Sostenemos que quien no se conoce ni se ama así mismo, es imposible que pueda conocer y amar a los demás. Reflexionamos sobre estas palabras: “ama a tu prójimo como a ti mismo“.
Toda espiritualidad empieza con Ahimsa, como dice un proberbio chino: “antes de salir a salvar el mundo, dale tres vueltas a tu propia casa.” Nuestro Dharma se compone de cinco restricciones y cinco observancias que se describen extensamente, y con todo lujo de detalles, en la sección “Dharma Sivaíta” http://xurl.es/irxzq
Un verdarero yogui se esforzará cada día para que su Dharma sea más perfecto, más puro y más sagrado. La perfección del Dharma conduce a Bhagavatam Siva -total entrega y rendición a Siva/Consciencia-. El Dharma será perfecto cuando sea natural, cuando el tántrico realice un “esfuerzo sin esfuerzo”, llevándolo a sus acciones, y sobretodo, a sus actitudes diarias. Nuestras pasiones más bajas son depuradas y elevadas a través de la observancia de nuestro Dharma, así como mediante las numerosas técnicas y meditaciones tántricas. Hay diferencia entre emoción y sentimiento; emoción es una sensación surgida de un órgano desequilibrado; mientras que sentimiento es una orientación que emana del centro del corazón-consciencia.
Cuando limpiamos nuestros órganos, también estamos liberándonos de todas las emociones negativas que venimos acumulando desde tiempo inmemorial. Este es el objetivo del Tantra, la armonización/unidad de nuestras partes aparentemente separadas -cuerpo físico, pensamiento, emociones y aspiraciones espirituales- Los tántricos llegan a conocerse así mismos a través de un viaje meditativo interno de autodesarrollo y cultivo físico y espiritual. Las meditaciones tántricas desarrollan la seguridad, la firmeza, la fuerza, la voluntad, la disciplina… que nos llevan al autodescubrimiento.
Queremos recordar que fue el Maestro Patañjali quien en el año 500 a.C. dió a conocer este Dharma, lo que supone una absoluta garantía de validez, y que el primer tántrico fue Siva. Tantra no es un producto “Nueva Era”, tiene más de 9000 años de estudio, práctica, experimentación y rectificación.
se convertirán en tus palabras.
Observa tus palabras,
se convertirán en tus acciones.
Observa tus acciones,
se convertirán en tus hábitos.
Observa tus hábitos,
se convertirán en tu carácter.
Observa tu carácter,
se convertirá en tu destino.
Mohandas Karamchand Gandhi


