Origen y fundamento de la carta astral o natal

La carta astral o natal es una gran obra de interpretación que realiza el astrólogo de las posiciones de los planetas, algunos asteroides y estrellas sobre la rueda de las constelaciones del Zodiaco en el momento de nuestro nacimiento. En la antigüedad era el mismo astrólogo quien realizaba el cálculo matemático de estas posiciones de los astros configurando nuestro Mandala. Debido a ello siempre se ha dicho que la Astrología era la antecesora de la Astronomía, que también servía de base para la agricultura a la que ayudaba mostrándole los momentos de siembra o cosecha más adecuados; o para la arquitectura, a quien facilitaba la construcción de los grandes monumentos megalíticos de la más remota antigüedad ubicándolos correctamente en los solsticios o equinoccios. Más correcto sería decir que la Astrología es la antecesora de la psicología pues acierta a describir por completo el universo de nuestra personalidad.

Para realizar esta vasta obra astrológica se toman como símbolos ciertos objetos celestes: las constelaciones del Zodíaco, algunos asteroides y los planetas del Sistema Solar. La astronomía calcula las posiciones exactas y movimientos de éstos objetos celestes y los coloca en un gran mandala que el astrólogo tendrá que interpretar observando las relaciones existentes entre ellos. Una gran obra del pensamiento asociativo o mágico, de nuestra mente femenina.

La primera Astrología, -Jyotish como dirían los indios-, nos viene de la noche de los tiempos. Es junto con la escritura lo primero que nos enseñan los dioses para hacernos evolucionar y diferenciarnos de los anteriores homínidos. Fue una Astrología revelada por estas entidades de un linaje no humano quienes "escribieron” en la naturaleza de la Humanidad el conocimiento y significado de cada uno de éstos símbolos. Nos dieron mucho más; nos dieron el conocimiento de la escritura, la astronomía para hacer calendarios, el uso de los metales, la domesticación de plantas y animales para comer: trigo, maíz, vacas, cerdos, etc.

  • En India, a esas entidades de linaje no humano le llamamos Rishis.
  • En China, fueron Fuxi y su consorte Nüwa, los Tres Augustos y los Cinco Emperadores.
  • En Egipto, los Sensu Horn, según describe el papiro de Turín y muchas inscripiones en templos y grandes monumentos del Valle del Nilo.
  • En Sumeria fueron los Annunakis.
  • En Mesoamérica, Quetzalcoatl o Kukulkán.
  • En los Andes, Viracocha.

A pesar de ser cruciales forjadores del origen de dichas civilizaciones en el neolítico, y reconocidos por ello por las grandes Mentes del planeta, han sido relegados al campo de la mitología, de lo fantástico e imposible. Así es nuestra soberbia y fanática ignorancia. Creemos que somos superiores en todo y que por tanto, inventamos el negocio de las religiones genocidar todo aquello que no somos capaces de comprender, y rellenar nuestras lagunas espirituales con la Moral. La Santísima Moral que hace que seamos más soberbios, más fanáticos, más ignorantes, más pobres tanto material como espiritualmente.

En cada uno de nosotros está escrita ésta dinámica cósmica. Dicha semilla florece en el devenir de nuestra vida pero pocos son los humanos conscientes de dicha simiente. La mayoría deambula por la vida sin saber quién es, de dónde viene, qué le cabe esperar de la vida o cuál es su propósito o misión. Por culpa de fallar en nuestra reminiscencia, -no recordar quienes somos-, reencarnamos una y otra vez en este Samsara de la Vida. El Yoga, la Meditación y el Jyotish, nos ayuda a recordar la raíz de nuestro acaecer divino: nuestra Semilla Cósmica. Es, por tanto, propósito del astrólogo ayudar en tan vasta misión brindando un servicio social muy necesario en esas ajetreadas vidas del homínido actual.

Para recordar: 

La Astrología es el antiguo estudio de personalidad humana.

Categorías: 
  • Imagen de KurmaRajadasa
    Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.