Blog de Saiva Raulinga

Existe un destino - niyati -, donde un orden sostenido e inventado, un juego divino, hecho de silencio-meditación y palabra-acción, nos trata de llevar hacia una existencia, sostenida y edificada por Śiva. Es el teatro de la vida, un lugar donde lo divino pueden entrar y salir, hacer y deshacer… como expresión máxima de su libertad y disfrute. Una naturaleza divina que el ser humano puede llegar a reconocer y experimentar, si es capaz de poner la máxima conciencia ante las aparentes limitaciones que gracias a niyati, le ha tocado representar.

Dentro de la cosmogonía del sivaísmo de Cachemira, se establecen 36 elementos -tattvas-, o aspectos de Siva que conforman la realidad tal como la experimentamos.

Maya -la gran ilusión-, es el el tattva que esconde la naturaleza divina de todos los seres, los cuales bajo su influjo sienten estar separados de Siva. Maya a su vez está compuesto de 5 envolturas -kancutas- que son:

  • Kala tattva, tiempo.
  • Avidya tattva, conocimiento limitado.
  • Raga tattva, deseo.
  • Akala tattva, poder limitado.
  • Niyati tattva, limitaciones causales.

Juntos, forman la base de nuestra experiencia.

Niyati tattva: La restricción de la libertad.

Derivado del verbo niyam, que significa: controlar, restringir, regular, dirigir... Niyati es el poder de lo absoluto que determina la naturaleza de las cosas y su relación entre causa y efecto.

Este poder es indispensable para el proceso de creación/manifestación, donde existe un orden inevitable y fijo, dirigido hacia un fin predefinido. Esto indica que el mundo está regido por una ley propia.

De la tierra sale la vasija, de los hilos la ropa… esto sucede por el poder inherente de los materiales y el control sobre dichos poderes es debido al principio de predestinación inevitable llamado niyati. Este tattva remueve las discrepancias, ayuda a que se manifiesten las cosas y se controlen en el orden adecuado. De esa causa sigue ese efecto y no otro.

Entenderlo es muy sencillo. La base de la experiencia de la realidad que experimentamos gracias a maya es dualista -dvaita-. Para que la experiencia dualista de la realidad nos parezca real, los elementos que la componen están limitados, pueden ser una cosa y otra no. Es decir, son lo que son, gracias a que son lo que no son (sencillo, ¿verdad?).

Por ejemplo una mesa o una silla, son tal porque no pueden ser otra cosa. Si pudieran ser todo la base de la ilusión de esta polaridad desaparecería. Es decir, su realidad se crea por un proceso de exclusión. Por la eliminación de otras realidades posibles.

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Relación astrológica: Saturno

En astrología niyati tiene relación con Saturno. La energía de este planeta mantiene la realidad tal como la entendemos. Define y establece las reglas, estructuras y límites. Pero no representa una realidad o verdad absoluta, si no consensuada. Define el yo con respecto a los demás. El problema no está en lo que produce, si no en el apego e identificación que tenemos con ello.

Con niyati la omnipotencia del ser es doblegada por su poder y hace al ser someterse a las leyes del karma. Lo que puede definir a niyati como la forma limitada, condicionada e individualizada del ser omnipresente. Parama Siva es su forma limitada es niyati.

Según Abhinavagupta, la importancia de este tattva junto con los otros 4 tattvas que conforman maya, reside en que no son objetos de disfrute, si no que atañen a las limitaciones que sufre el sujeto que disfruta.

Niyati cubre al ser omnisciente y nubla sus poderes innatos de Parama Siva. Es importante remarcar que estos poderes de limitación también son creaciones de Siva. Éste por voluntad propia, olvida su verdadera naturaleza y asume la forma individualizada. Veamos cómo lo hace.

Dualidad -dvaita-, en el teatro de Siva

Todo este proceso podría entenderse como un juego dentro de un teatro creado por Siva. Imagina que el mundo es un gran escenario, donde la vida del ser va a ser representada. El ser es el productor y director de la obra, pero faltan los actores. Puede hacer el personaje de un rey poderoso pero no se ve avergonzado por tener que hacer también el papel de sirviente. La principal idea es que pese a que se vista y actúe como diferentes personajes su esencia es la misma.

Parama Siva asume el papel del pasu a través de su propia Sakti, que es el poder inescrutable de hacer y deshacer, lo que está y no estás creado. De esta manera y contrario a su propia naturaleza ayuda a crear este universo, que es ilusión y realidad al mismo tiempo, ya que forma parte de su propia Sakti. De ahí que sea solo aparentemente.

Por este motivo a Siva, ahora convertido en un ser limitado, se le llama Pashupata, el señor de los pasus, ya que durante este proceso, ha olvidado su verdadera naturaleza. Debido a esto, también es incapaz de preveerla. Ahora es finito y atómico. En realidad, esto no es real, pero como pasu, es incapaz de ver más allá. Por eso, nadie ve más allá de su consciencia.

Como un cristal limpio y puro refleja diferentes clases de matices, de la misma manera, el Supremo Señor asume las formas de dioses, de seres humanos, de animales y de árboles.

Paramarthasara, 5-7. Abhinavagupta, s. X, Cachemira.

Esto lo consigue cubriéndose de la energía creadora que emana de su propio ser y que como hemos explicado antes, se denomina Sakti. Sakti lo cubre y lo llena de limitaciones.

El mundo es Siva, los océanos, los mares, las estrellas, los animales… son Siva. Está en todas partes y en ningún otro lugar, de una manera que nos fascina y enamora.

Es por este motivo que a los tattvas que emanan de maya se los considera puros-impuros y son la base que conforman al individuo limitado -pasu-, que disfruta y sufre de los objetos del mundo.

Ahora la Sakti está concentrada en Él, en una forma interna y externa. De creación y destrucción, de nacimiento y muerte. Aparentemente. La ignorancia de nuestra verdadera naturaleza, nos hace sentirnos seres limitados, imperfectos e individuales alejados de Siva. De aquí surge el ego -ahamkara-, y la falsa percepción del “yo hago” y “yo sé” aparece. El ego hace sentir al ser, limitado como autor.

El gran problema de esta ilusión es cuando el sujeto equipara esta polaridad con la verdad. Mientras este sentimiento de ser individual persita, quiere decir que estamos bajo el influjo de los kancutas.

Lila,el camino hacia la no dualidad

Toda este proceso nos conduce a una paradoja, ya que es inevitable preguntarse el por qué Parama Siva se autolimita a través de los kancutas que cubren su naturaleza para asumir la posición de un pasu -aprisionado por pásas-, limitaciones.

Siva, el absoluto, se encadena a sí mismo, sin perder su conciencia, para su propio disfrute y experimentación. No tiene ningún objetivo, es el juego por el juego, por sí mismo, es autosuficiente. La máxima libertad es autoexplicativa.

Durante la vivencia dvaita de la existencia, el individuo que acepta la vida como lila, como un juego, que acepta las reglas de este juego como Karma Yoga, se pone al servicio de Siva y se hace uno con Siva, ya que está siendo, lo que es el ser. Aquí emerge la naturaleza del bhakti expresada en la famosa frase del Bhagavad Guita: “en la acción no hay autor, el autor es la naturaleza misma".

De este simple disfrute, centrado en la diversión, sin aceptar ni rechazar nada, surge el amor, ya que el amor es una actividad que se vive, se realiza sin pensar. La entrega a este juego divino, es la entrega a este amor, a esta libertad. Esto produce despersonalización, ya que mientras amas no te preguntas quién eres, porque igual que cuando estás con tu pareja, estás en fusión divina con el otro, con el todo.

TAROT-5-BASTOS

Relación con el Tarot: 5 de bastos

Podemos encontrar similitud de niyati con esta carta del Tarot. El 5 de bastos o palos presenta un conflicto que la mayoría de las veces tiene un carácter lúdico. Los protagonistas son jóvenes revolucionarios que levantan sus palos como estandartes en lucha contra los establecido, contra lo heredado, en pos de una expresión individual de su ser.

La batalla se convierte en una pugna emocionante, en una búsqueda ansiosa de expresarse, de forzar los límites... No se tiene la intención de destruir sino la pasión de competir por el puro gozo de la acción. De esta manera serán capaces de descubrir la verdadera potencialidad de sus facultades innatas por encima de las heredadas y adquiridas.

Siva y Sakti se cortejan en este juego divino, se enamoran con el único fin de complacerse, en su forma pura, por el mero hecho de lo bien que se siente, es cortejo, es placer y diversión. Disfrutan de ser y estar el uno en el otro, sin tiempo, sin ningún objetivo, sin juzgar. Esto conduce a la liberación y canalización de una energía interior que necesita expresarse y que al hacerlo como un espejo, nos muestra qué somos. Ahí radica su poder.

Para el individuo ilimitado -Jiva-, vivir la realidad ilusoria como un juego es el camino hacia la mayor expresión de libertad, y Siva como un todo, se expresa. Por lo tanto, la paradoja se rompe con el juego.

Como curiosidad, en inglés teatro se dice “play” que significa teatro, juego... y también acción. Lo que nos viene a indicar que el individuo se libera a través de experimentar la vida y el universo como el baile de Siva y Sakti. Es acción, es unión de conciencia, de unión sexual, es fluir con el amor, es rendirse al amor, al éxtasis...

Niyati y el Tantra Sivaíta

Sin embargo, los sivaítas van más allá del bhakti y de la disolución del mundo. Recordemos que las 5 cualidades de Śiva son: creación, conservación, destrucción, ocultación y disolución. Gracias a entender la realidad como lila desestiman la idea de pecado, ética o moral, ya que el individuo está sometido a un destino en el que todo es Śiva, donde el objeto, no es rechazar lo material o disolver el karma, es tener conciencia y presencia máxima en esta libertad última.

El sivaíta reconoce el elemento aleatorio que hay en el juego, y el placer/sufrimiento que esto produce, ya que como ignorante no sabrá cuál será el producto de vivir esta expresión, este juego. El sivaíta se reconoce en esta dualidad, odia y ama, pero no se identifica con ello, acepta que en ambos estados está Siva.

Esto hace que el sivaita, en su camino hacia el reconocimiento de su naturaleza divina, en su camino de eliminar los mantos que cubren su ser, no forme parte del mundo, no está contra el mundo, lo acepta tal como es. Está y no está, como el juego de Siva.

La aceptación del mundo tal cual es, sin inventar ni adornar nada, hace que dedique toda su energía hacia sí mismo. Para un sivaíta dios se goza también en la materialidad, -el cuerpo es el templo de dios-, por lo que ahora no lucha contra la sociedad, no tiene una idea de moral o de ética que seguir, de ahí que todo sea una herramienta para evolucionar, no hay nada bueno ni nada malo, siempre que tenga toda su conciencia en ello. La acción no es importante, lo importante es la actitud que pones en cada acción.

Como pasu acepta el baile de la existencia que le convierte en Pasupata, su propio maestro. Su verdadera naturaleza está en él, siempre que sea capaz de aceptar la Sakti, pero no se deje cubrir por ella. La energía está siempre presente, se despliega y se retrae, el sivaíta cabalga con pasión esta energía ya que…

“.. esta vibración es libertad en sí misma (...) Es una ola en el océano consciente, y la consciencia no puede estar sin ola”.

-Tantraloka. Abhinavagupta, s. X, Cachemira.

Para un sivaíta los tattvas limitadores como niyati son juguetes con lo que experimenta y juega su naturaleza divina, es una meditación en la acción, libertad innata para disfrutar de la energía divina en forma de pura consciencia. El sivaíta se asegura que todos los esfuerzos de la existencia al aceptarlos como juego estén bendecidos para su fruición.

A través de esta aceptación de este destino inevitable, de este disfrute de la ilusión, los sivaítas somos capaces de saltar de lo material a lo esencial. Descubriendo, dominando y disfrutando las energías encerradas en su ser, el mundo ya no solo es maya ¡es pura potencia de existencia!

Este destino inevitable hacia la consciencia última desapegada, se desarrolla siendo consciente y fiel a la Sakti, es decir, se nutre de conocimiento y de acción, ya que ¿si las estrellas predestinan a un niño recién nacido que será un gran científico cuando sea mayor, lo será a pesar de no estudiar?

Por eso, como sivaítas, nuestro camino lo desvelamos entregándonos con pasión a niyati como lila, con la única herramienta que poseemos como pasus, nuestra sadhana.

Para recordar: 

Sólo entregándonos con pasíon al juego divino podremos llegar a reconocer lo qué somos.

Para el sivaíta lo importante no es la acción sino la actitud que pones en cada acción.

Vive en el mundo pero no formes parte de el, ni lo aceptes ni lo rechazes.

No inventes ni adornes la realidad, tan sólo observa el teatro de la vida.

Con estos sencillos consejos podrás superar los estados psíquicos dañinos más comunes: ansiedad, depresión y estrés. Si tienes alguna duda o quieres un tratamiento personalizado ponte en contacto.

El origen de la ansiedad según el Tantra Sivaíta.

El entorno social en el que vivimos es altamente competitivo, sólo presta atención a los individuos altamente eficientes y productivos en lo exterior y material. Ante esta desvalorización de los individuos que no son capaces de seguir ese ritmo ajeno a la naturaleza humana, es normal que la ansiedad -junto con la depresión y el estrés-, sea uno de los síntomas más frecuentes en la sociedad actual.

La ansiedad presenta un conflicto interno entre el sujeto, su relación con el mundo y la inseguridad que esto le produce. Lo que lleva a una persona que sufre de ansiedad a una sensación interna desagradable a veces mezclada con depresión, tiene un origen diferente del que hablaremos más adelante. El estado de ansiedad afecta negativamente tanto a nivel orgánico como de pensamiento, lo que impide llevar una vida plena y satisfactoria.

La raíz de la ansiedad

La raíz psicológica de este proceso está en los miedos más comunes del ser humano: el miedo la muerte, el miedo a la soledad, el miedo al abandono y el miedo al rechazo. A un nivel más sutil está relacionado con nuestra insistencia en querer controlarlo todo y no dejarnos llevar por la vida. Lo que nos lleva a no poder conseguir bienestar ya sea por la necesidad de posesión o por la sensación de pérdida.

La ansiedad es una enfermedad psíquica que hay que sanar desde tres puntos de vista: el psicológico, el físico y emocional.

La ansiedad emocionalmente se produce de tres maneras:

  • Abandono: realizado por otra persona normalmente amada.
  • Rechazo: el malestar se produce por la retirada de amor o atención de esa persona amada.
  • Soledad: el conflicto existente con nosotros mismos trayendo como consecuencia la huida hacia el exterior y el estar permanentemente relacionándonos con otras personas.
  • Muerte: es la ansiedad que se produce por la exigencia externa, sintiendo demasiada presión del entorno.

La ansiedad físicamente se manifiesta en:

  • Aumento del número de respiraciones que conduce a una hiperventilación.
  • Agarrotamiento de los dedos de las manos.
  • En algunos casos graves se producen taquicardias.
  • Asma, úlcera gástrica, colon irritable...
  • Actuar compulsivamente de manera dañina: comer o fumar demasiado.

La ansiedad psicológicamente se manifiesta en ideas y actitudes que acompañan al individuo en el proceso de ansiedad y que refuerzan los estados anteriores.

  • Inseguridad: la exigencia externa hace que el sujeto interiorice una sensación continua de peligro o de incapacidad para afrontar el futuro.
  • Pereza, languidez o cansancio crónico sin causa aparente que lo justifique. Lo que le da cierto toque romántico o melancólico.

El Tantra Sivaíta como alternativa a los ansiolíticos

Como acabamos de leer, los síntomas físicos son simplemente un soporte para un proceso interno -fisiológico, psíquico y emocional-, que se repite de la misma manera, sea la circunstancia que sea.

Por eso el Tantra Sivaíta al contrario de los ansiolíticos, que no curan si no que te mantienen esclavo, combate esos tres aspectos para conseguir una sanación de la ansiedad completa y duradera. Veamos como.

  • Yoga: estimulación bioquímica. El mantenimiento de las posturas o asanas del Yoga producen una estimulación del Sistema Vegetativo Parasimpático, encargado de mantener el cuerpo en un estado relajado, contrarrestando a nivel orgánico la ansiedad. Además como ejercicio físico mejora la resistencia muscular y cardiovascular, actuando como medicina preventiva.
  • Pranayama: amplitud respiratoria símbolo de la amplitud mental. Las prácticas respiratorias del Yoga basadas en una serie de ejercicios de retención de aire con pulmones llenos y vacíos, hace que seamos capaces de controlar y manejar más conscientemente el ritmo. Disminuyendo la sensación de ansiedad.
  • Meditación: cambio del proceso mental. La concentración y observación del silencio interior al que nos lleva la meditación sivaíta, hace que la preocupación del individuo por el entorno y el control desaparezcan. No quiere decir que tus problemas vayan a desaparecer, pero el aprender a no identificarse con ellos, a observarlos en la distancia, conduce a un estado interno de serenidad, fuerza interior y paz que hace que estés más seguro a la hora de vivir el día a día.

El Tantra Sivaíta te hace descubrir esos elementos internos que dependen de ti y no de un exterior cambiante, exigente y competitivo para que seas capaz de encontrar tu equilibrio consciente entre cuerpo, mente y alma. Una terapía completa que despertará en ti un alimento inagotable basado en el autoconocimiento. Lo que te inspirará una extraordinaria autoaceptación, autoaprobación y autocapacitación permanente. En pocas palabras, despertará el amor por ti mismo, por el entorno, que se expresará en una actitud alegre, relajada y comprensiva. De estos elementos florecerá tu verdadera felicidad.

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Para recordar: 

Si quieres puedes, basta con respirar y aprender a observar sin juzgar.

A menudo llamamos casualidad al desenlace de un plan que no conocíamos, precisamente por ignorar esa parte fundamental de la sorpresa, creemos que las cosas de esta vida ocurren sin razón y por antojos del azar. Son regalos sin remitente, encuentros fortuitos a los que tan sólo pasados los años encontramos un sentido. Pero no siempre hemos de esperar tanto tiempo para saber qué se esconde detrás de estos misteriosos presentes.

Es difícil saber qué papel juegan estos obsequios en nuestra vida, pero desde luego hay una cosa clara, y es que aparecen cuando más se los necesita. Es la primera pista de ese plan, pero también hay otras señales para por ejemplo saber quién nos los envía.

Lo mismo se ha dicho siempre de los hijos, los cuales en antiguas tradiciones eran examinados con mimo desde su nacimiento, buscando en su anatomía signos que presagiasen su destino, pequeñas marcas y antojos que guardados en secreto hacían saber a las madres qué reservaba el futuro para su pequeño.

El hecho de que se cumpliesen tales presagios, era tomado por muchos como eso, una mera casualidad, un detalle sin importancia. Sin embargo algo en los momentos más cruciales de nuestras vidas parece cobrar sentido, completan como la última pieza de un puzzle que sólo vemos terminado al final.

Hay mucho detrás de las simples casualidades

Por eso me gustaría contaros una de esas “simples casualidades” algo que me pasó hace unos días y que me hizo entender que hay mucho más, detrás de lo que vemos.

No recuerdo exactamente la hora pero ya había caído la noche, me encontraba leyendo un libro completamente ajeno a lo que a continuación sucedió, pero lo suficientemente interesante como para mantenerme imbuido en la lectura, sin notar la ausencia a mi alrededor de los cuatro cachorros de gato que desde hace unos días viven en el Ahsram.

Algo ciertamente extraño, porque dada su alegría se les echa de menos en seguida, pero no fue su nostalgia lo que me sacó de la lectura, si no un extraño ruido proveniente del jardín. La media luna de aquella noche, no aportaba la suficiente claridad para ver al detalle lo que sucedía fuera de casa. Pero pensando en lo peor, ideé salir con tan solo la luz de la luna para sorprender así a un posible asaltante.

Para mi tranquilidad no había nada que temer, todo andaba en orden, todo excepto una maceta que los cuatro pequeños felinos habían tirado en sus correrías juveniles.

La idea fugaz que me hizo entender

Resultó curioso, porque fue precisamente la única maceta en la que días antes había depositado unas cenizas, eran los rescoldos de una pequeña lumbre junto a la que medité reflexionando a la luz de sus llamas ondeantes. Cuando lentamente aquel fuego se hizo cenizas, decidí guardarlas, aunque sin razón aparente, no hubo en ese momento motivo alguno con lo que poderlo explicar, simplemente las guardé en el recipiente más a mano que tenía en ese instante.

Depositado allí, en uno de los rincones de mi jardín, aparecía ahora esparcido por el suelo, difuminándose en pequeñas pisadas que indicaban el rastro del responsable de tal revuelo. Lo seguí sonriente, al descubrir que todos mis miedos se reducían a las trastadas de los gatos, a quienes imaginaba jugando a la vuelta de la esquina.

Pero no fue del todo así. Tres de ellos permanecían quietos, sin muestras de arrepentimiento, juraría incluso que me pareció verles sonreír. No solían hacer ninguna trastada pero cuando las hacían mostraban un tierno arrepentimiento, siempre menos aquella vez.

El cuarto, tardó unos instantes más en advertir mi presencia pero cuando lo hizo, mostró idéntico rostro. Tan solo le distraía el reflejo que la luz de la luna causaba en una pequeña balsa del jardín. Sorprendido de que no se inmutasen ante mis órdenes para hacerles entrar a casa, contemple como seguían allí, como representando una escena que yo tuviese que averiguar.

Me acerqué para acariciarlos, pensando que quizás estuviesen asustados, pero sus muestras de cariño parecían querer tranquilizarme a mí, que seguía intrigado con su comportamiento. El primero de ellos me dejo acariciarlo pero casi con la única intención de ver cómo todo su cuerpo estaba embadurnado en ceniza.

El segundo también se había dado un buen revolcón sin embargo fue más huidizo, cuando trataba de tocarlo se alejaba sutilmente, pavoneándose ante mí pero sin déjame tocarlo. Era como si se sintiese orgulloso de su nuevo aspecto, que más que fruto de una pelea parecía un cuidado maquillaje que hubiese rallado su pelaje, transformando su ternura habitual en el fiero aspecto de tigre.

El tercero apenas se había ensuciado y además era mucho más cercano, se acercó y se dejó acariciar, dando vueltas panza arriba me hizo recorrer todo su pelaje, que curiosamente se encontraba más enredado de lo habitual, de hecho nunca ni en sucesivas peleas ha mostrado tal maraña como en aquella ocasión. En ese momento yo lo achaqué a la pelea, como el resto de señales que había apreciado en los otros pequeños.

Sin embargo la actitud del cuarto me hizo entender que había algo evidente y que parecía que yo no quisiese ver. Es normal en este otro pequeño gato, reclamar cariño cuando juego con sus compañeros, sin embargo en aquel instante, en la soledad de la noche y en lo más tranquilo del jardín. Él continuaba absorto. Ignoraba completamente mi presencia, tan solo parecía atender a aquel reflejo lunar, dando vueltas y vueltas a la balsa me hizo comprender que quizás todo aquello no era una simple riña de gatos, aquello podía ser algo más.

Un regalo sin remitente

Seguramente me dejé embargar por el sentimiento o lo mágico de aquel momento, pero lo cierto es que una rápida conexión apareció en mi mente, una idea fugaz que me hizo entender el resto, pues la pequeña media luna que se reflejaba en aquella balsa me recordó al símbolo que apareció en la frente de de Shiva, como símbolo de la transformación, al mismo tiempo que entendiendo la luna como medida del tiempo, Shiva se convertía en el señor del tiempo.

No sé si el pequeño gato leyó mi pensamiento pero lo cierto es que en ese momento sonrió y alejándose hacia el interior de la casa, movió su cola alegrándose porque hubiese encontrado la pista que me marcaba. Siguiendo las normas del juego, volví sobre mis pasos y ahí encontré el cabello enmarañado que hace de Shiva el dios del viento, en definitiva el hálito vital de todos los seres de la creación.

Continuando con orden, analicé las manchas que tan peculiarmente decoraban el pelaje del segundo, cayendo finalmente rendido ante la evidencia del símbolo de la fuerza y el poder que emana de la piel de tigre, que como animal sagrado transporta a Shaktí, haciendo de Shiva un auténtico conquistador del deseo.

Finalmente el polvoriento minino me hizo comprender que su aspecto también escondía un porqué. Quizás bhasma -aquellas cenizas sagradas de los difuntos-, no lo sé. Tan sólo puedo decir que sonriendo al igual que hizo el resto de la pequeña manada, se sacudió y entró dentro de casa.

Un orden que se nos escapa

Allí quedé yo, solo y contemplando aquella hermosa media luna que coronaba aquella noche mágica. ¿Serían imaginaciones mías? ¿Una casualidad más? ¿Todos con símbolos de Shiva? No lo sé.

Tampoco sé porqué guardé aquellas cenizas, tampoco sé porqué  surgieron aquellas ideas en mi mente, tampoco sé porqué aparecieron aquellos cuatro gatos en mi vida. Quizás todo obedezca a un plan que se nos escapa, quizás tu formes parte de él, quizás por ello has leído hasta aquí, quizás tenga en mis manos un regalo que es para ti.

Si deseas adoptar uno de nuestros gatos ponte en contacto con nosotros.

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La colección Deidades de India para niños está pensada para hacer llegar la cultura, el pensamiento y la iconografía de India a los más pequeños de la casa de una manera amena y divertida.

Los diseños de Shiva, Kali y Ganesha pueden ser adaptados multitud de soportes:

  • camisetas para niños u otro tipo de ropa
  • accesorios
  • material escolar
  • libros
  • carteles
  • publicidad
  • logotipos
  • etc.

Si deseas hacer uso y explotación de estas imágenes para tu negocio no dudes en ponerte en contacto a través de este formulario explicándonos tu idea lo más detalladamente posible.

Beber agua abundantemente es un requisito fundamental para el tratamiento de cualquier dolencia, ya que, bebiendo agua nos aseguramos una eliminación de residuos, un metabolismo y una digestión eficaz. Lo que permite al cuerpo ser su sanador más consciente. Sin embargo, si no se hace bien, puede producir trastornos como el aumento de peso y la obesidad. Veamos por qué.

Deshidratación y enfermedad

La deshidratación es quizá el problema más común y la raíz de muchas enfermedades de la vida moderna. Durante la deshidratación las células no pueden seguir funcionando de modo eficaz. Por lo que para protegerse de una mayor pérdida del poco agua que reciben, hacen que sus membranas acaparen una mayor cantidad de grasas, una de ellas el colesterol.

Pero este mecanismo que quiere evitar la deshidratación también hace que los deshechos del metabolismo, no abandonen las células, creando un entorno tóxico que es el que produce las enfermedades.

Durante el proceso de deshidratación los riñones y el resto del cuerpo retienen agua aumentando la cantidad de sal que necesitan. Por eso una persona deshidratada sentirá la necesidad de tomar alimentos muy salados.

Esta cantidad excesiva de sal, peor aún si son sales procesadas, hacen que los riñones se contraigan y filtren aún menos agua que antes. Lo que hace que la orina sea aún menos abundante. Aumentando la crisis tóxica.

¿Por qué beber agua engorda?

Tras al toma de conciencia de un trastorno de deshidratación, una persona que no se ha cuidado, tomando alimentos muy procesados, fritos, bollos, alcohol y bebidas azucaradas como refrescos, decide cuidarse y tomar el agua suficiente que puede ayudar a desintoxicar el cuerpo.

De pasar a tomar muy poca agua, comienza a tomar, 4, 6 u 8 vasos al día. Sin embargo dado que las células han creado una barrera, no están en condiciones de absorber la gran cantidad de agua que empiezan a recibir. Por lo que el agua queda estancada fuera de las células, provocando una retención de agua y por consiguiente, produciendo un aumento de peso. A algunos puede producirles no sólo obesidad, si no una congestión linfática e inflamaciones en ojos o tobillos.

A modo de conclusión

Beber agua es la mejor de la terapias,  al menos la primera que debe tenerse en cuenta a la hora de curar cualquier enfermedad. Pero como hemos visto, pasar de una deshidratación a una hidratación excesiva en un corto plazo de tiempo es peligroso, por lo que debe de hacerse gradualmente, y supervisado por un profesional de la salud.

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Te propongo hacer un ejercicio rápido. Piensa en un cartel de tantra, yoga, meditación, reiki, etc ya sea para un evento o unas clases diarias. ¿Ya está? Bien lo más seguro es que entre los resultados hayas imaginado o recordado están:

  • Chica/o guapa haciendo asanas
  • Algo de agua, naturaleza, amanecer, flores, luz, quizá unas piedras, etc.
  • El título será "libérate" "conoce tu interior" "conecta tu mente, cuerpo y espíritu".
  • El maestro o profesor -con suerte es famoso, guapo y tiene una mirada penetrante-.
  • Algo relacionado con Osho.
  • Quizá un Shiva o un Ganesha.
  • Todo lo anterior a la vez.

Estos resultados son lo que llamo “lugares comunes en el diseño espirtual”. Se utilizan porque, ante la falta de ideas y recursos creativos, se obtiene un contenido que aparentemente funciona. Los lugares comunes de diseño nos gustan porque son evidentes y cómodos, porque están adheridos en el imaginario colectivo -ese que buscas desprogramar con tu sadhana- o porque quienes los usan están totalmente convencidos de estar utilizando un lenguaje profesional, creativo, diferente y que funciona.

Sin embargo son patrones que se repiten en toda la sociedad pero sobretodo en la escuelas espirituales a la hora de comunicarse y llegar a su público. Las escuelas lo utilizan sin saber que son fórmulas vacías sin ningún significado más allá del cliché. Todo este vacío en nuestro mensaje hace que nuestro producto o servicio también esté vacío.

Vale lo sé, el vacío es muy importante en la meditación pero estoy seguro que no querrás experimentarlo en tu clase diaria de yoga o en tu evento de fin de semana.Ya sabemos lo difícil que es encontrar un hueco cómodo en una sala abarrotada por mucho yoga que practiques, y más aún hacerte oír entre las grandes figuras.

Lo normal en estas circunstancias es salir de esa habitación y crear posibilidades en otro espacio, en otra mente, en un lugar diferente, de una forma diferente, donde no nos cueste tanto esfuerzo y dinero hacernos ver y oír. ¿Entonces por qué no lo hacemos? Somos pequeños, ¡eso para grandes marcas! me suelen decir, pero como dice el Tao: "¡Lleva a cabo lo grande mientras es pequeño!"

Existen algunos ejemplos, tampoco muchos, de escuelas o disciplinas que se han dejado guiar por una persona creativa y con conocimientos de estrategia a la hora de comunicar su mensaje y llegar a más gente, de una manera diferente.

Si nos fijamos en el cartel de arriba, que invita a unirse a los jóvenes a la iglesia, es todo completamente diferente

  • La tipografía es muy agresiva, rasgada.
  • Utilizan una imagen clásica pero con algo moderno y grunge consiguiendo mucho contraste.
  • Saben reírse de sí mismos, jugando con los términos de piercings y los clavos de cristo.
  • Tienen un objetivo claro "los jóvenes" y rompen un prejuicio, que los jóvenes que van a la iglesia son como ned flanders de los simpson.

Aquí os pongo un ejemplo reciente para una escuela de yoga que rompe con la comunicación tradicional sin perder su esencia, se resume así

  • Todo el mundo necesita el yoga para la paz mental.
  • Hay humor y fuerza el público es cómplice al ejemplo de que los grandes dictadores y psicópatas necesitan yoga.

Por último una de las campañas que mejor han funcionado y que hice el año pasado para la Escuela Tántrica Sivaíta.

No puedes "no comunicar".

Es una de las primeras leyes de la comunicación. Tu diseño habla por tí, aunque no lo sepas estás comunicando y lo más probable es que no sea lo que te gustaría. Puedes pensar que el universo conspirará para que sea bueno... pero como dice el proverbio árabe "reza a Alah, pero no olvides atar a tu camello".

Pero, ¡no tan rápido! tomamos aire... soltamos... suponer que un diseño profesional es la parte estética, es como creernos liberados de la rueda del karma por ser capaces de hacer Vrischikasana. ¡Exacto! es sólo la parte externa de un proceso interno más profundo, pero de eso hablaré más adelante.

Para recordar: 

Reza a Alah, pero no olvides atar a tu camello

Suponer que un diseño profesional es la parte estética, es como creernos liberados de la rueda del karma por ser capaces de hacer Vrischikasana.

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Una de las formas más conocidas de adoración a Śiva es el denominado Linga o Śivalinga. En los siguientes párrafos hablaremos un poco más de este importante símbolo, su mitología, historia y formas de culto. Respondiendo a aquellos que nos preguntan el por qué de su presencia en el logotipo de la Escuela Tántrica Sivaíta.

El mito del Lingodbhva u origen del Linga

La tradición no es unánime sobre cómo Śiva llegó al bosque de Deodara, pero resumidamente, una vez allí vestido de vagabundo, provocó a unos sabios supuestamente fieles adoradores del dios. Desnudo, con el pene al aire, realizando movimientos obscenos, Śiva volvió ardientes en deseo a las hijas y doncellas de los sabios. Su intención era poner a prueba a esos ascetas, ver si eran capaces de reconocer en ese impúdico vagabundo al Transformador del Universo.

Los sabios se dejaron llevar por maya, -las apariencias, el mundo de la ilusión-. Enfurecidos, sin poder entender lo que pasaba y al ver que el extraño no respondía a su preguntas desearon que su falo se desprendiese de su cuerpo. Nada más pronunciar estas palabras el miembro cayó al suelo quemando todo lo que había a su paso. Una columna de luz, sin principio ni final, descendió a los infiernos, subió al cielo, destruyó toda la tierra. Todos los mundos y todos los seres estaban angustiados y en peligro.

Los sabios asustados pidieron ayuda a Brahma que les reprochó haber sido tan ignorantes. El estar meditando, ayunando, peregrinando y realizando sacrificios no les había servido para reconocer a Śiva. Es preciso dijo, que la gran diosa Parvati, la hija de la montaña, adopte la forma de una vagina y aprese al falo divino. Parvati habiendo tomado la forma de una vagina formará el pedestal sobre el cual será instalado el gran falo y será venerado con cantos, perfumes, flores y ofrendas.

Orígenes del culto al Linga

Existe un himno en el Átharva vedá de primer milenio a.n.e. que alaba a una columna sagrada iūpa-stambha, siendo yūpa: el poste al que se ataba la bestia que iba a ser sacrificada al fuego, y stambha: columna. Este podría ser un posible origen del culto al Linga. Algunos asocian el Śiva Linga con este yupa-stambha, el poste de sacrificio. -Wikipedia.

Sin embargo esto es una limitación brahmánica para escondernos la Verdad y captar ciegos feligreses para sus filas. Desde la época prearia, en la península indostánica, los antiguos drávidas adoraban una versión primitiva de Śiva denominada Paśupati, el protector de los animales. En su representación fálica, el Linga es un resto de culto líticosimbólico del período Neolítico a Paśupati. Pero no nos confundamos, mientras en el resto de Europa se vivía en la Edad de Piedra, los drávidas poseían una civilización en el valle del Indo con una cultura mucho más avanzada que comerciaba con Sumeria y el Antiguo Egipto, cuyo testimonio puede estudiarse en los restos arqueológicos de Mohenjo Daro y Harappa, la actual Pakistán.

La religión principal de la civilización del Indo era, sin duda, el śivaismo. Existen sellos que representan a Śiva itifálico -erecto-, y cornudo, sentado en postura de yoga, en śakti ćalani āsana. También aparece como Pasupati el señor de las bestias o danzando como Śiva Nataraja. Numerosos símbolos śivaitas aparecen en los sellos de terracota, a saber, falos de piedra, esvásticas, toros, serpientes, unicornios y a la diosa de las montañas. Por lo tanto podemos afirmar que el culto de Śiva y del Linga fue una herencia dejada por los antiguos drávidas a los hindúes.

Los drávidas durante el culto al linga realizaban danzas extáticas dirigidas por un chamán que se adornaba con una cabeza de toro salvaje hueca y una piel de toro, ambos símbolos de Śiva. Esta forma de disfraz se ha visto en chamanes de otras partes del planeta. Sin embargo, la fertilidad no era sinónimo de procreación sino de Vida e incluso en algunos casos de gibberish -catarsis sexual-. No se buscaba engendrar más hijos sino liberar Kundalini. Es por ello que mediante la Suprema Contención del bindú -energía sexual, mal traducido en numerosas ocasiones como semen-, se canalizaban energías para buscar la unidad Śiva-Sakti.

Representación del Linga

Se representa siempre erecto, de color oscuro como la piel de sus antiguos adoradores dravidianos y con la parte superior, el glande, bien definida. Para su culto se fabricaban en metal, plata, cobre o piedra, Además pueden ser adornados con joyas, flores y frutas. Se coloca preferiblemente en lugares aislados, en las montañas, poco frecuentados. Los santuarios dedicados a Śiva se encuentran alejados de las ciudades, bajo las indicaciones del vatsu -la arquitectura sagrada-.

La representación del Linga es como un śālágrāma -pilar o menhir de los que se encuentran por toda Europa adorados por los antiguos celtas, etruscos, íberos o tartessos-. Originalmente los śālágrāma son ammonites fosilizados, pero gradualmente se sustituyó cualquier tipo de piedra o metal. Los ammonites son moluscos cefalópodos extintos que vivían en los mares desde el Devónico -hace unos 400 millones de años- hasta finales del Cretácico -hace 65,5 millones de años-. Los śālágrāma son svayambhū -surgidos de sí mismo-, que por propia naturaleza encarnan la forma de lo divino, es decir, que en su elaboración no ha habido intervención humana.

Uno de los falos más famosos es el Linga de hielo, una estalactita ubicada en la cueva de Amarnath un santuario con más de 5000 años de antigüedad en el estado de Jammu y Kashmir, al norte de India.

Ceremonias de adoración religiosa: el Linga Puja

Aquel que venera el Linga sabiendo que es la causa primera, la fuente de la consciencia y de la sustancia del universo está más cerca de Mi que cualquier otro Ser. - Śiva Purana.

En la ceremonia de adoración al Linga, se derrama sobre Él leche, mantequilla, agua, frutas, dulces y guirnaldas de flores. Mientras se canta el mantra de Śiva -Om Namah Śivaya- se trazan símbolos de adoración con sus colores correspondientes, el de Śiva es el blanco.

Generalmente se coloca encima un recipiente llamado jaladhari, agujereado por su extremo inferior permitiendo que el agua contenida vaya derramándose continuamente sobre el Linga. Este acto tiene el valor simbólico de apaciguar la naturaleza ardiente del Linga del yogi -el capaz de controlar sus propias pasiones, las contendidas en su muladhara-. En el momento culminante, se vierte sobre el Linga un líquido viscoso hecho de leche y miel. En ese instante, Śiva se manifiesta.

El simbolismo del Linga

Śiva representa el principio fecundador de la naturaleza y su falo recibe el nombre de Linga o Sivalinga. El término Linga quiere decir signo, el signo distintivo mediante el cual se puede distinguir la naturaleza de algo. - Śiva Purana.

Para el devoto śivaíta el cuerpo, y sus diferentes partes, son la expresión de los distintos aspectos de lo divino. Donde el falo es la más evidente representación del principio creador. El cuerpo humano se convierte entonces en un signo que, en cierto, modo se sexualiza impregnado todo del principio de la vida que es Śiva.

El Linga como el cuerpo del devoto, se divide en tres partes. La parte inferior del cuerpo por debajo del ombligo es cuadrada, oculta en el pedestal. Representa a Brahma, el Creador, el poder de la gravitación que forma los mundos. La parte central del cuerpo, del ombligo hasta la axila, es octogonal y representa a Vishnú, la fuerza centrípeda de concentración que da nacimiento a la materia. La parte superior de hombros hasta la cabeza es cilíndrica, representa a Śiva, la fuerza centrígufa de expansión, de la cual surgen la forma y la materia. El Linga está abrazado por el Yoni, el receptáculo. -Śiva Purana.

Por lo tanto, el Linga denota la energía creadora masculina del dios, adorado también como símbolo de energía sexual. Pero lo que se venera no es el falo en sí mismo, si no aquel cuyo falo es signo. Lo que nos demuestra, que el para los tántricos, el Linga va más allá del rito de fertilidad para convertirse en el signo del potencial creador de la energía masculina o estática del dios, que en unión con el Yoni -la energía dinámica o femenina- sostiene y da vida al universo.

El Linga y el Yoni dos energías inseparables: Kundalini

Desde el punto de vista tántrico, el Linga debe hallarse inserto en el Yoni, representando la Unión Śiva-Śakti, principio masculino o consciencia, -Śiva-, con el principio femenino o energía, -Śakti-. Es la unión creadora que genera y sostiene la vida del universo. En el chakra muladhara existe un Linga entorno al cual la serpiente Kundalini se halla enrollada tres veces y media. Éste es el Icća Śakti, -el poder del Conocimiento que engendra el poder de alcanzar la Verdad-.

El Linga en otras culturas de la antigüedad

Existen muchas culturas que han asimilado los ritos de fertilidad y creación de la religión primigenia, entorno a Śiva, donde el falo es el símbolo más característico. Dionisio -el Śiva griego-, es el inspirador de la cultura ritual, el éxtasis y el vino. En los alrededores de sus templos se instalaban falos, en cuya cabeza se tallaban rostros de algún dios. Príapo, -dios de la fertilidad-, era representado con una eterna erección que da origen al término médico del priapismo, una enfermedad que produce una continua y dolorosa erección. También son muy conocidas las bacanales romanas y su culto al pene. Los romanos llevaban amuletos colgados del cuello que servía a modo de talismán para espantar los malos augurios.

El Linga en la actualidad

Es muy llamativa la fiesta japonesa llamada Hounen Matsuri. Un festival donde se adora un pene de dos metros, cuyo objeto de culto no es el falo en sí mismo, si no la fertilidad. En España existe en el pueblo murciano de Almargen un ídolo precristiano de la fertilidad. Hecho en mármol pintado de rojo, con un peso de 28 kg y fechado en el III milenio a.n.e. Está en perfecto estado de conservación e integra la forma fálica, la cara y el vientre preñado de una figura femenina. La mujeres que quieren embarazarse tienen la costumbre de ir a tocarlo para lograrlo. Podemos advertir que conforme la cultura indoaria va sometiendo a la dravidiana y expandiéndose hacia Europa, el significado del Linga como fertilidad pasa de ser Vida, -Suprema Contención-, a procreación, -otro reduccionismo religioso más-.

A modo de conclusión

El culto al Linga implica la veneración de la armonía, de la belleza del mundo, el respeto de la obra divina. El hombre es portador de su sexo, el culto al cuerpo-sexualidad es la comprensión de la permanencia de la especie sobre la impermanencia del individuo. Sin embargo, en la concepción mística śivaíta , y por tanto, en la Escuela Tántrica Sivaíta, se va más allá de la reproducción animal, ya que, para nosotros, el placer es la imagen del estado divino.

Para el tántrico, como ya sabían los antiguos drávidas, el ananda -el éxtasis del placer-, con la práctica adecuada, puede revelar al hombre la realidad divina, destruir sus ataduras, desprenderle de maya y llevarle a la realización espiritual. El mundo es la chispa del placer.

Aprende a tu ritmo: Meditación y Kirtan entorno al Linga.

Siéntate en el suelo, cruza tus piernas, pon tus manos sobre las rodillas y cierra los ojos. Céntrate en la respiración, respira lenta y profundamente, llena y vacía toda la caja torácica, siempre de abajo hacia arríba y siempre por la nariz. Mientras más profunda, lenta y silenciosa sea tu respiración es mejor. Permanece así entre 30 minutos y una hora.

Mientras estás centrado en tu respiración escucha y siente el kirtan, -canto devocional-, llamada Shiva Lingaśtakam.

Para recordar: 

Mientras en el resto de Europa se vivía en la Edad de Piedra, los drávidas poseían una civilización en el valle del Indo con una cultura mucho más avanzada que comerciaba con Sumeria y el Antiguo Egipto.

Los santuarios dedicados a Śiva se encuentran alejados de las ciudades, bajo las indicaciones del vatsu -la arquitectura sagrada-.

Mientras se canta el mantra de Śiva -Om Namah Śivaya- se trazan símbolos de adoración con sus colores correspondientes, el de Śiva es el blanco.

Śiva representa el principio fecundador de la naturaleza y su falo recibe el nombre de Linga o Sivalinga.

El culto al Linga implica la veneración de la armonía, de la belleza del mundo, el respeto de la obra divina.