El Bhakti Yoga es una verdadera y sincera búsqueda de Dios; un camino de absoluta devoción, un camino que comienza, continúa y acaba en el amor… En su intento por explicar la esencia del Bhakti, el rishi Narada, nos dice: “Bhakti es un amor intenso por Dios
Cuando Uddalaka terminó la reflexión se sentó en posición de loto y continuó la meditación con los ojos entornados Uddalaka tomó entonces la forma de la divinidad, todo su Ser se transformó en la divinidad
El Tantra es la búsqueda del sí-mismo-esencial, es la búsqueda de tu verdadera naturaleza, la búsqueda de la libertad El Tantra no se reduce al sexo Tantra es el culto a lo femenino, a la Diosa, a la mujer
Como ya hemos mencionado, el término sánscrito, Tantra, significa literalmente, tejido, entretejido, entramado, y proviene de la raíz tan, que quiere decir extender, expandir. En sentido técnico, Tantra expresa continuidad; es decir, la continuidad entre cuerpo y mente, entre la realidad externa y la interna, entre transcendencia e inmanencia. Sin embargo, la definición tradicional de Tantra es aquello que extiende la sabiduría, el Quinto Veda.
No nos diferenciamos de aquellos pioneros que habitaban las riberas del Indo allá por el 7000 aC, -o quizá un poco-, pues el actual homo “sapiens” es un perfecto violador del Dharma -Ley-, un depredador de la naturaleza, un gran maestro de las apariencias, atrapado en el ego y los apegos. Conforme pasan los milenios, estas actitudes nocivas se hacen más fuertes, el mundo de las formas se impone, y más aún, nos enamora.
El Sivaíta es un vagabundo del Dharma El Dharma es su Ley, su fundamento, su referencia en la vida, su punto de partida y su meta, su alfa y su omega Un Sivaíta busca la ecuanimidad en la vida, la consciencia inafectada, el reconocimiento, su verdadera naturaleza
