La vida, el Universo es el sueño de Shiva, o como dirían los descendientes de los invasores arios, a los que veneramos gracias a nuestro síndrome de Estocolmo, del sueño de Bhahma Lo “bueno o malo” depende del punto de vista del ego que juzga
Esta meditación que te propongo es sencilla pero muy liberadora En sánscrito, la lengua del Tantra y del Yoga, llamamos agni al fuego interior Así pues está meditación también podría llamarse Dhyana Agni, la meditación del fuego.
Muchas mujeres creen que es un arte fácil, que todas nacen con la lección aprendida, otras creen que sólo satisface a los hombres Muchos hombres creen que la mujer tiene la obligación de hacerlo o son tan insensibles que sólo sienten placer con una pequeña felación en el glande La verdad de la mayoría no es la Verdad
Desde siempre los devas y los asura, dioses y demonios, han estado en equilibrio para mantener el Universo de las apariencias, lo que los hindúes llaman Maya Por encima de todo este mundo de apariencias está Siva, ecuánime y firme en su meditación, disfrutando de su silencio interior, creando y destruyendo el Universo.