Tantra Sivaíta

Nuestra sexualidad en estos tiempos está en crisis, aunque los indicadores externos nos hacen creer lo contrario. Libros, manuales, vídeos, debates televisivos dejan la sexualidad tan al descubierto que parece pecado mantenerla en la misma intimidad en la que nació.

La esencia del verdadero amor es el alfa y el omega de la creación. Morir al amor es renancer como el auténtico Ser que somos. Tener miedo a perderlo es envejecer. No seas posesivo ni con tu cuerpo ni con tu pareja ni con tus relaciones. Considera sagrado tu cuerpo, tu pareja, tus relaciones. ¡Sánalos!

Lal Ded, Lalla, Lal Diddi, Lalleshwari, Lalla Yogishwari o Lalishri son los nombres que identifican a una de las poetas místicas más importantes de Cachemira. Lal Ded nacida en Pandrethan, cerca de Shrinagar, en el año 1320 influenció a grandes maestros y místicos Sufíes y Sivaítas de Cachemira.

Muchas mujeres creen que es un arte fácil, que todas nacen con la lección aprendida, otras creen que sólo satisface a los hombres. Muchos hombres creen que la mujer tiene la obligación de hacerlo o son tan insensibles que sólo sienten placer con una pequeña felación en el glande.

Tantra es alegría y tristeza, amor y odio, lujuria y castidad, sado y masoquismo, Todo y Nada. Tantra es Magia. Tantra es Alquimia.

Para el tántrico
la realidad es fantasía
y la fantasía es realidad.

Para el ignorante, el que no ve,
el aquí y ahora es fantasía,
para el tántrico es realidad.

Para el ignorante, las rendiciones
son aquello de lo que hay que huir,
para el tántrico el camino a seguir.

Aquellos que lo ven con ojos sucios, con maldad, retorcimiento, deberían buscar dentro de sí mismos cuales son las razones para que sea así. Se puede sanar, el sexo con amor es belleza, es compartir, es entregar, es comunicar... no hay que ver culpabilidad ni miedo en nuestros actos, el sexo sólo es el juego del amor.

Mucho se ha escrito y dicho sobre Tantra pero muy pocos conocen realmente su verdadero significado, su verdadero camino.

Kundalini, o el poder de la serpiente, es una concentración de energías divinas y primordiales cuyo despertar es la raíz y corazón del Yoga.

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