El arte de la India: hacer palpable lo divino

Es bien sabido que el arte indio está rigurosamente reglado y sometido a una serie de pautas y leyes recopiladas desde tiempos remotos en diferentes tratados.

Esto ha dado pie a la falsa idea de que el arte indio es el baluarte del tradicionalismo, con poco espacio para la originalidad. Pero se puede rebatir esta afirmación desde dos perspectivas:

  • muchas de las reglas sólo pueden ser interpretadas desde la pura subjetividad
  • y la segunda es que el arte indio es como un camino, como una gramática cuyo conocimiento riguroso da lugar a obras originales

Todo esto unido a su concepción del mundo como un flujo continuo circular (karma), su forma de avanzar es teniendo siempre como referencia lo pasado, pero no para repetirlo si no para en lugar de trascender el arte previo, lo que se busca es trascender ese flujo.

El arte indio: lo palpable y lo divino

Existe una gran dificultad a la hora de hablar de arte indio desde una perspectiva occidental. Esta se debe a que para ellos no existe una clara diferencia entre ciencia y religión. El arte indio bascula en dos pilares fundamentales:

  • comentario respetuoso al pasado
  • fusión entre lo sacro y lo profano

Por lo que para entender el arte indio es necesario adentrarse en un mundo donde la razón y la sensación, el espíritu y la materia son entendidas como caras de la misma moneda. Pero no sólo eso, sino que cuando hablamos de religión, ésta se aleja del modelo judeocristiano de Dios todopoderoso, vida eterna en un paraíso y con una ortodoxia clara.

El arte indio según Tagore tiene el propósito de “hacer palpable lo divino y lo trascendental”. Cuando habla de palpable no lo hace de una manera metafórica sino literal. Lo que busca es que se puede tocar la divinidad última, lo que ellos denominan Brahman, la sustancia de la que está constituida todo el universo, que es idéntico a cada aspecto de la realidad que nos rodea.

Lo que se busca es que el espectador al tocar, contemplar, percibir la obra se vuelva uno con Brahman. Sin dualidad.

Kala

Los conceptos de kala, karma, turiya, ciclo, sincronicidad de Jung, eterno retorno de Nietzsche, innatismo de Norbert Elias, etc están sutilmente interrelacionadas, son un desafío para nuestra mente entenderlas, pero es un fascinante viaje. Puedes leer con más detalle en esta estrada de Wikipedia.

Aunque existen muchas palabras para definir el arte, Kala, Silpa, Murti o Citra, la más utilizada es Kala. Normalmente se refiere a pintura, pero también puede incluir el resto de las artes como la música, la danza, el teatro… hasta llegar a setenta y cuatro.

Kala puede interpretarse como fragmento, relacionado con la métrica, la armonía, la proporción y a su vez como creación cósmica. Por lo que el artista es un demiurgo, un organizador del caos, “que da sentido y significación a la realidad”.

Existe un Kala para el arte y otro Kala para el tiempo, la muerte, el color negro y la destrucción. Son dos términos que se funden como caras de una misma moneda. La creación pone en marcha el universo y el tiempo, como una secuencia de acciones que conducen a la muerte, lo negro, no como fin sino como una regeneración.

Como curiosidad cabe destacar la figura de Kala, el negro, que simboliza el tiempo, la muerte y que en hinduismo se asocia a Śiva Kalabhairava o señor del tiempo. También tiene su influencia en el Mahakala budista, que preside el calendario Kalacakra o rueda del tiempo o al más familiar, Cronos griego.

Kala también se relaciona en su forma femenina con Kali, es aspecto dinámico del dios. Como Śakti permite el fluir de la energía creativa, como unión y complemento de la energía masculina. Praktri y purusa, son interdependientes. En el sistema śaiva, kala se plasma como impurezas del alma en forma de ignorancia. Lo que lo vincula con Kali y el poder destructor del tiempo pero también la gran madre protectora.

¿Cómo podemos definir a Kali sin caer en la dualidad moral monoteísta, cómo la definiría un Kaula o Śakta?

Por último Kala, también puede hacer referencia al arte como forma de devoción y amor. Como una ofrenda en beneficio del espectador.

El arte como Yoga

La liberación a la que nos referimos anteriormente, consiste en superar las ataduras del mundo ilusorio -Maya-, y hacer llegar al individuo a un estado de conciencia donde es uno con el Brahman, la no dualidad.

En este sentido el arte indio es una forma de yoga, una disciplina -sadhana-, que sigue con el fin de romper las barreras del apego. Yoga significa unión y alude al individuo que ha sido capaz de unirse con los Absoluto. El yoga requiere concentración en un único punto -bindu-, que produce un estado de meditación -dhyana-, que lo lleva hacia un estado de conciencia unificada llamado Samadhi, la no dualidad.

Por lo que vemos, las actitudes necesarias para un artista y un Yogi son muy parecidas y requieren de una preparación física y mental. La actividad del artista no es sólo técnica sino sobre todo mental, ya que funciona de alguna manera como intermediario entre los hombres y la divinidad. Por lo que antes de realizar una obra debe de prepararse como un Yogi, liberándose de toda distracción e influencias externas.

La obra es entonces resultado de la meditación y tanto el realizarla como el observarla busca alcanzar el sentimiento que alcanza un Yogi cuando libre de todo apego, es uno con el todo universal.

El arte como Yantra

Al entender el arte indio como un camino, una llave, un mapa… podemos decir que todo el arte de India es un Yantra. El Yantra es una representación visual de lo divino, un cosmograma, cuyas formas concentran lo divino. El cual nos va abriendo paso a esa esencia oculta si nos permitimos ser absorbidos a su interior. El Yantra es, para el yogi, multidimensional.

Existen muchos tipos de Yantras, con diferentes niveles de abstracción, pero el más común y popular en occidente es el Mandala. Una representación circular del cosmos. Pueden estar pintados, esculpidos, hechos con mantequilla, metal o arena como los mandalas budistas. También pueden estar ocultos en plantas arquitectónicas donde solo dios es capaz de verlo.

Su estructura más frecuente es un grupo de elementos con un punto central, Bindu, la fuente de todo. Las partes más comunes son:

  • Un cuadrado con cuatro accesos que simbolizan los cuatro puntos cardinales
  • Un círculo que representa la bóveda celeste, el ritmo cósmico.
  • Lotos como despliegues de energías
  • Unos triángulos que evocan la energía masculina -hacia arriba- y femenina -hacia abajo-, que unidos representan el poder de la creación.
  • El punto -bindu-, en el centro. Como fuente.

El concepto de Yantra es aplicable a todas y cada de las obras de arte hindú. Por lo que al observarlas se nos invita a recorrer un camino que nos lleva hacia lo divino. Por ejemplo, el Śiva Natarajam, es una metáfora del ciclo cósmico de creación y destrucción del universo que se alcanza al superar la ignorancia. Es una explicación del cosmos y el universo, a través de su posición danzante, sus símbolos, etc.

Como conclusión podemos entender que el camino trascendente que nos muestra el arte de India no es el de ir más allá, si no todo lo contrario, volver al ser, en el propio cuerpo, en los materiales que nos expresan un mundo metafísico.

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Este texto es un resumen del libro: Cánones de arte indio de Eva Fernández del Campo

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Imagen de Saiva Raulinga
Descripción corta para bloque de autor:
Me gusta trabajar con gente abierta al cambio interno. A menos que sean así, no podrán ser capaces de provocar cualquier cambio a su alrededor por sí mismos.
Para recordar: 

El arte indio es una forma de yoga, una disciplina (sadhana) que sigue con el fin de romper las barreras del apego.

El arte indio es un camino, una llave, un mapa…

Lo que se busca es que el espectador al percibir la obra encuentre la no dualidad.

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