Los pilares del Tantra

Swami KurmaRajadasa

Literalmente, como ya hemos mencionado, el término sánscrito Tantra significa tejido, entretejido, entramado y proviene de la raíz tan, extender, expandir. En sentido técnico, Tantra significa continuidad, es decir, la continuidad entre el cuerpo y la mente, entre la realidad externa y la interna, entre la transcendencia y la inmanencia. Sin embargo, la definición tradicional de Tantra es aquello que extiende la sabiduría, el Quinto Veda.

El Tantra es una filosofía que inventa todos los tipos de Yoga y los combina en una gran síntesis que se adapta a las necesidades de la evolución humana, según los condicionamientos históricos, sociales y culturales de cada época; entiende el Ser, la Energía y el Cosmos como un todo unido, como una inmensa red unificada. Los Tántricos utilizan la meditación en yantras y mandalas; ceremonias, como nyasa para la purificación psicosomática; y técnicas místicas para la sublimación de la energía sexual y su transformación en energía espiritual. Se concede especial relevancia al pranayama, las técnicas de respiración yóguica, que persiguen el despertar del poder psicoespiritual kundalini sakti, inherente en todo cuerpo humano. Es por todo ello y más, que el Tantra se considera, asimismo, como una revelación que aspira a ser la enseñanza más adecuada para esta Edad Oscura, Kali Yuga, en la que nos encontramos actualmente.

En contraste con las antiguas enseñanzas Védicas, los Maestros del Tantra introdujeron una perspectiva positiva sobre el cuerpo. En el Tantra se considera el cuerpo humano como una valiosa plataforma para lograr la iluminación y, por consiguiente, buscan mantenerlo en excelente estado de salud, libre de enfermedades psicológicas, puritanismos, represiones, etc., a través de una variedad de medios que forman el gran y variado árbol del Yoga.

El Tantra trabaja con el cuerpo físico y con sus aspectos sutiles, koshas, compuesto de energía vital prana y otras energías causales. Además, el cuerpo energético sutil contiene siete vórtices principales, chakras, que están alineados a lo largo de la columna vertebral. El poder de la serpiente, kundalini sakti, se despierta en el centro psicoenergético más bajo y luego debe ascender hasta la cima de la cabeza permitiendo la liberación, kaivalya o nirvana, como dirían los budistas. El matrimonio cósmico entre Siva y Sakti, como decimos los Tántricos.

En Occidente, el Tantra se malinterpreta como una forma de libertinaje sexual y algunos usan esa ignorancia como justificación hedonista, y más aún, como negocio, aprovechándose de las carencias afectivas de la mayoría de los mortales. Esto es recíproco, el victimismo demanda siempre un salvador de penurias, por lo que se establece un fuerte lazo codependiente y vicioso. Aunque es verdad que algunas escuelas de Tantra hacen uso del ritual sexual como una herramienta de transformación, la mayoría de las escuelas Tántricas apuntan a un acercamiento más conservador. Pero, incluso, las denominadas escuelas de "mano izquierda", consideran el autodominio como la virtud suprema. En todo caso, el Tantra no busca aumentar el placer al máximo, sino comprender la beatitud, ananda, que es característica inalienable de nuestro más profundo sí-mismo. Por eso, Tantra es, por otra parte, aunque la misma parte, el camino secreto del amor sexual trascendente, cuyo simbolismo ha quedado eternizado para siempre en los muros de los templos de la ciudad santa de Khajuraho en India. Malinterpretada por aquellos de mente calenturienta que no saben distinguir entre realidad y símbolo, por aquellos que reprimen lo que domina sus vidas.

Tantra es sublimación, es la Transformación, como ya sabemos. Como el domador domina sus leones, el Tántrico domina sus pasiones, pero, así como el domador no mata ni anestesia a sus leones, el Tántrico no elimina ni atrofia sus pasiones, más bien se sirve de ellas y las trasciende. Sólo, mediante estas actitudes, el Tántrico es capaz de conseguir el autodominio, el ser dueño de sí mismo, paramahamsa primero, paramatma finalmente, fusionándose con ParamaSiva, el gran kaivalya, liberación absoluta, la meta del Tantra.

El Tantra es el centro, núcleo y raíz del Hinduísmo y del Budismo. No puede resumirse fácilmente en qué consiste esta enseñanza, porque el Tantra comprende un espectro muy amplio de creencias y prácticas. Sin embargo, para dar una descripción simplificada, se puede decir que la mayoría de las escuelas Tántricas incluyen los siguientes rasgos:

  • La iniciación y el discipulado espiritual con un adepto calificado llamado Guru.
  • La mente y la materia son manifestaciones de una realidad espiritual superior que es nuestra verdadera naturaleza siempre presente, bhairava.
  • La realidad espiritual no es algo distinto del reino empírico de la existencia, samsara, sino algo inherente a él.
  • La posibilidad de lograr la iluminación permanente o liberación, kaivalya, mientras se permanece en el estado físico, por medio del despertar del poder espiritual denominado kundalini sakti, adormecido en el chakra muladhara.
  • El reconocimiento de que la iluminación espiritual se acompaña de, o proporciona acceso a, una amplia variedad de poderes psíquicos, siddhis, y un "cierto interés" en la explotación de estos poderes, tanto para propósitos materiales, como espirituales.
  • Nacemos muchas veces, pues este ciclo sólo se interrumpe en el momento de la iluminación y la cadena del renacimiento está determinada por la calidad ética de nuestras vidas a través de la acción, Karma. Además, renacemos en cuerpos diferentes, animales, plantas o humanos, dependiendo de la lección a aprender o misión a desarrollar; pues cada cuerpo tiene sus virtudes y ninguno es superior o inferior a otro. Esto es algo compartido por el Budismo y el Jainísmo, aunque no es compartido por el soberbio ego del new age. Sólo la falacia de la Nueva Era oye campanas y las mezcla para crear pueriles ringorrangos sinsentidos.
  • Vivimos en la actualidad en la Edad Oscura, Kali Yuga, y por consiguiente, debemos servirnos de toda posible ayuda en el camino espiritual.
  • La comprensión de que la energía sexual es un depósito importante de energía que debe utilizarse con sabiduría para acelerar el proceso espiritual, en lugar de bloquearlo mediante la anulación o exageración patológica de las pasiones más bajas, propio de los puritanos y gentes de doble vida y moral.
  • Énfasis en la valerosa experiencia de primera mano en lugar de confiar en el conocimiento de otros.
  • El respeto por la sadhana y el dharma transmitidos por el Guru, como trabajo espiritual diario realizado con absoluta devoción y entrega.

Se puede considerar que el eje principal sobre el que pivotan la mayoría de las escuelas Tántricas es la idea de la Sakti, el principio femenino de la existencia cósmica, la Diosa. El Tantrika o Sadhaka trata de conseguir la ayuda de este principio en su afán por la Liberación. Esto se expresa mediante ceremonias externas de adoración, puja, para la femineidad divina; pero también, mediante simbólicos rituales internos, principalmente, bajo la orientación del Kundalini, Kriya, Mantra y Yantra Yoga.

Los textos clasificados como Tantras siguen diez principios que son tenidos en cuenta por todo Tántrico en su aquí y ahora:

  1. Puja, ofrenda. Método de acumulación rápido de méritos. En esencia es Bakti Yoga, el Yoga del amor puro y devocional que el Tántrico aplica aplica sobre la Sakti, la Diosa, hasta conseguir su unión ritual: maithuna.
  2. Karma, acciones despiertas. Es el Yoga de la acción desinteresada, del trabajo social, humanitario y realizado con amor devocional. El Karma Yoga es el Yoga de la acción compasiva, generosa y amable. Lo que el adepto realiza es gracias a la Sakti, pues Ella actúa a través de su cuerpo, mente y espíritu.
  3. Dharma, Ley. Define las maneras de usar el cuerpo, la palabra y el espíritu en la acción, en la vida diaria. Nos permite adoptar la consciencia adecuada. Es la Ley que rigue el aquí y ahora permitiendo dar el salto del Samsara al Nirvana. Aquí el yogi realizará sus sagrados votos para toda la vida.
  4. Abhiseka, transmisión de poder. Puerta de entrada indispensable para el Tantra. Es un completo Guru Yoga. La tránsmisión de poder es obtenida por el adepto cuando ha realizado los méritos oportunos durante la iniciación, diksa.
  5. Samaya, lazo sagrado. Lazo que une al maestro y al discípulo una vez realizada la iniciación. El discípulo ya nunca estará separado de su Maestro aunque sus cuerpos estén separados por la distancia o la muerte.
  6. Samadhi, meditación. Consiste en mantener la mente en estado de ecuanimidad, sin torpeza ni agitación ni prejuicio.
  7. Mantra y mudra. Los mantras son lo que protege al espíritu mediante el canto de palabras o sílabas sagradas y secretas. El mudra es un símbolo o sello que autentifica la práctica. Permiten la purificación y la transformación, a veces de manera súbita, profunda y catárquica.
  8. Mandala, la quintaesencia. El principio del centro. Es un mapa del alma, un camino de evolución, como nos recuerda el Maestro C.G. Jung. Para el alma los fenómenos son perfectos e iguales en esencia. En cambio, para el ego todo son pegas y excusas. Este mapa nos ayudará a reconocernos.
  9. Drishti, la visión. Es el vehiculo del "efecto", lo contrario a los vehículos de la "causa". La Visión del adepto depende del conocimiento que permite disipar los oscurecimientos. Sin la Visión, el Tantra no tiene sentido, pues sin la Visión, no puede surgir el milagro del Reconocimiento, el Pratya Bijña; el Dzogchen, la gran perfección, para los Tibetanos. El Reconocimiento es la naturaleza pura y perfecta de todos los seres, la sabiduría vacía y luminosa. Es darse cuenta de la naturaleza búdica de todo ser humano. La iluminación está en el aquí y ahora, en la vacuidad de las formas, según nos dicen los Tantras.
  10. Sadhana, medio de consumación. Sin sadhana no hay ni evolución ni comprensión. Es la práctica secreta e individual que el Maestro regala a su discípulo cuando éste está preparado. Reúne todos los métodos del Yoga, y los diez principios en una síntesis que será realizada durante un espacio corto de tiempo, todos los días, una o más veces según el criterio del Guru.

Gracias a los diez principios el aspirante accederá a Rigpa como dicen los Tibetanos o Turiya como se dice en India, la naturaleza búdica presente en cada uno de nosotros. Todo este vasto conocimiento fue traído y traducido del Sánscrito al Tibetano, de numerosas fuentes Tántricas de India y del valle del Indo. Todavía permanecen muchísimas cosas en Sánscrito y, además, estamos descubriendo nuevos textos escritos en Tamil y otras lenguas dravidianas, las originales de India.

.

146 lecturas

Suscríbete a nuestro boletín

Regístrese para nuestras actualizaciones mensuales.