Problemas y estilos alimentarios

Muchos creen que siendo vegetarianos se resuelve el problema de alimentación para un yogi. Esto es falso en general como veremos. La alimentación no es sinónimo de nutrición, no sólo no se entiende sino que las emociones y el apego al sabor dominan, sin contar que lo que nos venden en los mercados tiene una calidad que brilla por su ausencia. Los errores fundamentales que comete un vegetariano en general, independientemente de si hace yoga o no, son los siguientes:

  • Problemas psicológicos cuyos síntomas son: el asco y la aversión hacia la carne. Suelen decir cosas como: "yo no como animales muertos", cuando este argumento les falla dicen: "yo no como nada que tenga ojos". Estos síntomas, o apego a determinadas ideas erróneamente fundamentadas por la moral, son un reflejo de material reprimido que esconde graves traumas. Es muy probable que ese material reprimido esté relacionado con la lujuria, con el miedo a ser esclavo de ella. No voy a extenderme aquí pero hay "mucho que rascar" como se suele decir. Suelen padecer de anorexia o bulimia, frigidez, ansiedad, etc.
  • Tener muy poca cultura sobre alimentos. En teoría es fácil, puedes comer de todo, excepto carne y pescado. En la práctica nos damos cuenta que la poca cultura culinaria hace que siempre coman las mismas cosas. La desnutrición y las enfermedades están aseguradas.
  • Sufrir del síndrome de Peter Pan. Este es un error muy grave pues lleva al "vegetariano" a comer como los niños, esclavos del capricho, del deseo y del sabor. Muchos alimentos le dan asco o no tienen buen sabor. Se abusa de los dulces, la bollería industrial y los fritos. Unas veces se come en exceso y otras en defecto. La desnutrición y las enfermedades están aseguradas.
  • Aceptación social es lo que buscan algunos que se inician en el vegetarianismo. Es, quizá, la moda del momento en sus vidas. La necesidad imperiosa, para no sentirse inseguros y alienados, de no estar fuera de la sociedad, del clan, de la tribu urbana. La desnutrición y las enfermedades están aseguradas.

Al final parece que estos llamados vegetarianos de la moda se alimentan de pasta, lechuga y coca cola light. Las harinas blancas o refinadas, aparte de no tener ningún nutriente saludable, son muy adictivas por lo que es fácil comer en abundancia. ¿Cuantos vegetarianos conoces con exceso de peso o volumen? Si observas sus vidas encontrarás fácilmente su problema. La adicción a estos alimentos es un problema que se inicia en la mente con la ansiedad y continúa con enfermedades físicas, pues en estos alimentos escasean en proteínas, vitaminas y minerales, necesarios para su digestión y metabolismo. Antes de comenzar cualquier dieta recomendamos acudir a terapias de constelaciones familiares, etc.

Debido a estos motivos, aunque seguro no son los únicos, sufriremos de obesidad, y por tanto, de enfermedades relacionadas como las cardiovasculares, diabetes, impotencia, eyaculación precoz, depresión, alergias, etc. Comer bien no es cosa fácil, requiere mucha cultura alimentaria, muchos conocimientos de nutrición, los conocimientos sobre bioquímica y fisiología ayudan, y mucho conocimiento de las plantas, su hábitat, su cultivo, etc, las cuales son la materia principal que debemos comer. Así también de filosofía y modos de vivir, pues existen muchas maneras de combinar los alimentos, cito algunos ejemplos pero hay muchos más:

  • Estilo deportivo u ortomolecular. Creado por el premio Nobel de Química y de la Paz Linus Pauling en 1968. Tiene muchos detractores y envidiosos alrededor. Se les detecta con facilidad por no tener argumentos válidos en contra, el abuso de las estrategias de desprestigio personal que hacen y silenciamiento de resultados de investigación importantes, por el apego y rigidez a instituciones como Universidades, FDA, OMS, etc., también llamadas mafias. Organismos que se encargan de beneficiar los intereses económicos de empresas tipo Montsanto, Nestlé, farmacéuticas, etc. Esta forma de nutrirse es muy compleja y no la recomiendo a nadie si no tiene serios y profundos conocimientos de bioquímica y fisiología humana, o es asesorado por un experto en la materia, pues es fácil caer en carencias y excesos.
  • Estilo vegano. Se puede comer de todo excepto carne, pescado, huevos y leche. De todo no es sinónimo de pasta y lechuga como hemos dicho antes. Sólo pon atención a las combinaciones de los alimentos en función de su digestión, absorción y transporte a las células. Por ejemplo, no se debe comer fruta ácida y dulce al mismo tiempo pues la fermentación que se produce a nivel intestinal impide la absorción de nutrientes. Suelen tener en cuenta los conocimientos de la nutrición ortomolecular.
  • Estilo Ovolactovegetariano o lactovegetariano. Igual que el vegano pero se permite el huevo y la leche, o sólo leche, respectivamente.
  • Estilo Vaisnava. Son veganos pero además no consumen setas, ni champiñones evidentemente, porque no tienen claro si son animales o plantas. En caso de duda se abstienen. En realidad las setas, los hongos en general, forman un reino aparte según nos dicen los biólogos, no son ni plantas ni animales, tienen cualidades de ambos. Los vaisnavas no consumen plantas sagradas ni ningún tipo de enteógeno. Se siguen los dictámenes del AyurVeda y se clasifican los alimentos según la filosofía de los tridośa.
  • Estilo Judío. Comen de todo excepto alimentos fermentados. No hay razones religiosas ni dietéticas para este tipo de dieta, simplemente su dios se lo dijo así en el Libro del Génesis.
  • Estilo crudívoro o naturista. Sólo comen aquello que se puede consumir crudo o al vapor como mucho. En general son lactovegetarianos.
  • Estilo Macrobiótico. Es un estilo de alimentación creado por el japonés Sagen Ishizuka. Se basa en los principios chinos del taoísmo aunque también incorpora elementos budistas y shintoístas. Buscan la armonía, clasifican los alimentos y los combinan en función del yin-yang.
  • Estilo Śivaíta. Es el caso más complejo de todos pues todo depende de la sadhana que se realice y complejos principios metafísicos del Śivaísmo como el de "no aceptar ni rechazar nada pues nada es bueno ni malo, excepto la ignorancia". Incluso las toxinas, aunque no todas sólo las enteógenas, son necesarias en determinados momentos. Se tiene en cuenta el AyurVeda, la filosofía de los tridośa y la ciencia del Raśayana que nos habla de cómo usar los enteógenos en nuestra sadhana. Los ayunos y las monodietas son tan habituales como los tóxicos. No es éste un estilo para los cosmopolitas, los que siguen modas, los pijos o fresitas, los que están enamorados del miedo, los que no quieren desahecerse de sus rigideces, doctrinas, dogmas, ideologías o religiones y los que no desean profundizar en si mismos.
  • Estilo Paśupata, el Śivaíta más chamánico. Comerá todo lo que encuentre en un bosque pues en él vive, incluyendo carne, pescado, setas, bayas, raíces, semillas, etc. No cocina nada, todo lo come crudo, quizá como mucho, pase la carne por el fuego, pero no siempre. Es el más incivilizado de todos y más armonizado con la naturaleza. Come cuando tiene hambre, ayuna cuando lo siente, duerme cuando tiene sueño, siempre bajo las estrellas y suele consumir muchos enteógenos.
  • La monodieta es necesaria para sadhanas en particular y procesos de desintoxicación. Es la más difícil de todas las dietas porque no puedes mantenerla indefinidamente, la desnutrición y la muerte siempre están al acecho. Si estamos trabajando con la trimurti tántrica: pranayama, yantra y mantra yoga, es muy probable que el yogi se alimente en función de las necesidades de cada chakra. El primer chakra necesita carne, el segundo pescado, el tercero legumbres, el cuarto verduras, el quinto fruta, el sexto agua y enteógenos, el septimo ayuno. Todo es necesario para estar armonizado pero cada cosa tiene una medida dependiendo del lugar donde vivas, los hábitos que tengas y la sadhana que realices.

Todos los estilos de alimentación tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Más teniendo en cuenta que lo que compramos en los mercados y supermercados no es comida. Hoy en día no te puedes fiar de los animales pues los mal alimentan con piensos llenos de hormonas, antibioticos y nutrientes de muy bajo valor biológico. Por eso aparecen enfermedades epidémicas de vez en cuando: peste porcina, vacas locas, gripe aviar, etc.; ni tampoco podemos fiarnos de las plantas, se abusa de los transgénicos, los pesticidas, las fitohormonas. La comida está desnaturalizada. Pero sí podemos escuchar nuestro cuerpo, meditar y buscar alimentos que estén lo más libre posible de transgénicos, hormonas y demás toxícos.

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Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor.
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