Romeo y Julieta no se amaban

Para muchas personas el tema del amor y la pareja son temas que con frecuencia les lleva a tocar el dolor, les destapa las heridas más profundas de su ser sin saber que ahí hay camino para el crecimiento y el conocimiento de sí mismo. Cada pareja es perfecta para nuestro autoconocimiento y sanación, por muy mala que hayamos creído que era. Nadie es ni tan bueno ni tan malo como se dice. Pero ¿por qué prevalece la creencia en muchas personas que al encontrar a una pareja será lo que dará la felicidad y plenitud a su vida?. O lo que es aún más delicado ¿Por qué muchas parejas sin ser felices ni viviendo en total desarmonía prefieren permanecer juntos?. Veámoslo...

Esto responde a que el concepto del amor y la pareja que hemos heredado de la sociedad y la religión generación tras generación, es que prevalezca la unión familiar ante todo, que el ser humano fue creado para estar en pareja y que el amor todo lo puede, que el deseo está ligado con el amor y hay que ser fiel a ello. El hecho que estos conceptos descansen sobre los valores que la religión marca como aceptables y lo que nuestra educación occidental nos ha vendido como una verdad única, hace que busquemos constantemente un prototipo de pareja y un ideal del amor de película inalcanzable del que hasta dudamos que exista, pero que en realidad dista mucho del verdadero significado del amor.

No es que el amor no exista, sino que tenemos un concepto distorsionado de él, por lo que nos enredamos con parejas amorosas desde nuestras carencias y miedos convirtiendo las relaciones en tóxicas, codependientes, basadas en exigencias, necesidades existenciales, expectativas e intereses y aquello que inició como un cuento de hadas termina siendo la peor pesadilla alejándonos por completo de nosotros mismos. Muchas mujeres, en “nombre del amor” nos sometemos a nuestra propia aniquilación, estamos dispuestas a ser destruidas por el hombre que amamos, “por el bien de él”, creemos que el amor tiene que ver con el sacrificio de nuestra identidad y de nuestra voluntad. Lo único que podemos experimentar es el vacío que sentimos aun teniendo al hombre nuestros sueños con nosotras. Lo que guardamos desde nuestras primeras etapas en el inconsciente es la realidad que vivimos hoy en día sin darnos cuenta por años que hemos generado mecanismos de evasión para no verla, para no volver a sentir ese dolor, pero al evadirlo impedimos el crecimiento y el conocimiento de nosotras mismas.

No tenemos conciencia que cada relación de pareja nos remueve esos aprendizajes, nuestros miedos y carencias que hablan de esas heridas de infancia en donde nuestra confianza fue lastimada y nuestra autoestima también, ahí donde se generaron esas grandes montañas que se nos han hecho imposibles de mover, que nos hacen repetir historias una y otra vez como oportunidad para sanar. Vivir desde el miedo y la codependencia en una relación es confundir el amor con posesión, es llenar vacíos para cubrir necesidades, adjudicando nuestro bienestar físico, emocional, sexual y hasta económico en el otro. Eso es codependencia no amor. Si desde pequeños recibiéramos una educación basada en el autoconocimiento, en la autoresponsabilidad, en la libertad, en el impulso para conocer nuestros propios miedos y fuera de la culpa seguramente otra sería nuestra historia, pero quizá el vivir todo esto es necesario para evolucionar en la vida.

Por ello bien vale la pena preguntarse, ¿qué es más importante: tener una pareja para vivir ese amor romántico que vivieron Romeo y Julieta o una pareja que sea un Maestro que nos guíe en el sendero del autoconocimiento?. El camino es aprender que tú eres amor puro, vivir en ese estado y extenderlo en todas las relaciones de tu vida, aprender a ver con mayor facilidad que tu pareja es tu gran Maestro, aprender a verle como espejo y a conocer tus partes oscuras y de luz a través del vínculo que tienen para transformar tu existencia, aprender que el amor no condiciona ni exige nada a cambio porque no lo limitas a una relación ya que se aprende a vivir en el amor mismo. Descubrir la plenitud de la vida, a través de conocer tus miedos, tu fuerza, lo maravilloso de tu feminidad, de tu cuerpo y de tu ser mujer de una manera más consiente.
Es importante resignificar el amor de pareja, darle un sentido desde el autoconocimiento. Con el Tántra aprendes a relacionarte de una forma consciente, sin miedos, sin exigencias y aprendiendo a amarte para poder amar.

Para recordar: 
  1. ¿Por qué crecemos con la necesidad tener un amor como el de las princesas de Walt Disney?

  2. Tendemos hacer relaciones basadas en exigencias, necesidades existenciales, expectativas, intereses, toxicidad, dependencia.

  3. Tenemos un concepto tan distorsionado del amor que lo confundimos con posesión.

  4. Muchas mujeres en el “nombre del amor” nos sometemos a nuestra propia aniquilación.

  5. ¿Qué es más importante: tener una pareja para vivir ese amor romántico que vivieron Romeo y Julieta o una pareja que sea un Maestro que nos guíe en el sendero del autoconocimiento?

  6. Es importante resignificar el amor de pareja, darle un sentido desde el autoconocimiento.

  7. Tener un guía espiritual hace tu vida más fácil.

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Conoce al autor

Imagen de Saiva Yadira
Mi lugar de nacimiento es en un municipio de Tabasco, nací el 2 de octubre del 77. Crecí con mi abuela materna, una mujer temperamental y fuerte,...

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