Swami Kurma Rajadasa te invita a conocer el Tantra

No te equivoques, no te confundas, no te autoengañes. El Tantra es la búsqueda del sí-mismo-esencial, es la búsqueda de tu verdadera naturaleza, la Libertad, el Kaivalya. No es la búsqueda de la sensualidad, del libertinaje, del placer por el placer. No te dejes llevar por las apariencias ni por aquellos que hacen uso y abuso de técnicas sexuales considerándolas meta y fin del Tantra. El Tantra no se reduce al sexo. El sexo es una parte de la vida, ni la más ni la menos importante, sólo una pincelada que ni se reprime ni se promueve. ¡Abre tu mente!

Tantra es el culto a lo femenino, a la Diosa. Sus orígenes se pierden en la noche de los tiempos. Tantra es el desarrollo de la sensibilidad madura, de la vivencia del amor, intensamente, sin miedo a perderla. El tántrico se entrega completamente a lo amado o la persona amada para trascender lo superficial y lo aparente, por eso un Tántrico no es nunca un coleccionista de amores.

La mujer es la pasión misma, la Sakti, pero primero debe encontrarse a sí misma para después encontrar a su Siva interior, su maestro, su templanza; y también a su Siva exterior, su alma gemela, para así conseguir la Unión, el Supremo Yoga. El Tantra será de gran ayuda. La guía de un Maestro Tántrico será necesaria para alcanzar la Liberación.

Tantra es una revolución interna, es despojarse de todas las creencias, moralidades, condicionamientos, codependencias y prejuicios para crear el espacio interno que uno precisa para concebir la Verdad infinita y atemporal. Desde ese momento en el que la mente se tambalea y acontece lo que realmente es, desde el momento en que nos desprendemos de nuestros apegos más profundos, todo se convierte en Tantra, que significa también tejido. El tejido de la vida que lo une todo y que mágicamente cobra tantas formas distintas de creatividad infinita.

El Tantra desafía los tabúes, credos y dogmas impuestos por cualquier religión. El Tantra es una rebelión contra los preceptos morales y los dogmas sociales y religiosos, y es también, la inteligente observación del ser humano con todas sus contradicciones, y la aceptación de que el cuerpo es tan divino como el alma, porque todo proviene de la misma fuente. Así pues, para encontrar a Dios no hay que prescindir del sexo ni de la celebración, ni hay que renunciar a la vida. Reprimir el sexo, rechazarlo o entregarse al otro extremo, la lujuria, nos aporta los mismos problemas psicológicos y espirituales. Más bien, deberíamos aprender que libertad es muy diferente a libertinaje y que el sexo debe estar unido al amor, pues es de esa manera como la vida se disfruta, se vive y se aprende. Si no hay amor en nuestras vidas, si hay miedos, morimos antes de morir.

Es por esta razón que el Tántrico celebra la Sakti en cualquier acto o ceremonia, aprende a amarla y venerarla en el dolor y en el placer, en la ganancia y en la pérdida, en el honor y el deshonor, en la victoria y en la derrota, en el Ser y el no-Ser, pues gracias a ella se produce la Liberación. El Tántrico usa el veneno como medicina y trasciende el Dharma rígido de las religiones, burlándolo intencionadamente, para hallar otra manera de expresión: lograr una conciencia inafectada, ecuánime, para destruir así todas sus ataduras. Penetra en el universo de las sombras para iluminarlo. Se hace consciente de sus defectos y los transforma en fines más elevados, pues Tantra es sublimación, es transformación; es la Transformación, puesto que la misma energía que está en el odio, la ira, los celos, la envidia, se halla también en el amor, la tolerancia, la libertad, la generosidad. La energía sólo es energía y no entiende sobre lo que es bueno y malo. La cuestión es ¿cómo vas a usar esa energía, para el bien o para el mal?

El Tantra es amoral y adogmático pues nada tiene que ver con las religiones. El Tantra es Sivaíta pues fue enseñado por Shiva a los humanos en la noche de los tiempos, más allá del 7000 a.n.e. en las vastas fuentes himalayas de los ríos Indo y Sarasavati. El Tantra es asocial, pero no antisocial. Primero reconoce ser esclavo, reconoce cuales son sus ataduras y las rompe para ser libre. Por eso quien ha comprendido su verdadera naturaleza no puede ser subyugado a ninguna voluntad dogmática ni política ni religiosa. Pero no te equivoques, la Libertad no existe en el exterior, sino en el interior: ¿estás preparado para encontrarla?

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Swami Kurma Rajadasa es Monje Sivaíta, filósofo Sivaíta y Vedanta Advaita, investigador de la Consciencia, de la Naturaleza Humana y escritor. Nace...

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