Psicología

Empresas buenas y malas hay en todo el planeta. No es cierto que en EEUU estén las mejores empresas ni es cierto que en México o Tanzania haya sólo malas empresas. El sol sale igual para todos. Veamos cuales son las diferencias para comprenderlo mejor.

En la vida, en el colegio, en la empresa, en las relaciones del día a día, los egos desean mantener su protagonismo, su poder. Estás son algunas de las estrategias de manipulación que se suelen usar para mantenerte sometido.

Son nuestros miedos no reconocidos ni trabajados lo que cierran nuestro corazón al amor, al amor a nosotros mismos y a los demás.

Los niños son nuestros primeros maestros. Ya saben cómo crecer, cómo desarrollarse. Todo lo que necesitan es el espacio para hacerlo.

El matrimonio es otra falacia inventada por el Sistema para defender los derechos de los ricos a los que les conviene proteger sus herencias, crear alianzas estratégicas y endeudarnos. Si lees más sobre derecho fiscal y sobre el porqué de los impuestos, su naturaleza, etc. podrás entenderlo mejor.

Nuestra sexualidad en estos tiempos está en crisis, aunque los indicadores externos nos hacen creer lo contrario. Libros, manuales, vídeos, debates televisivos dejan la sexualidad tan al descubierto que parece pecado mantenerla en la misma intimidad en la que nació.

La Gestalt, es espontánea, fluye con la vida, no precipita y no aconseja. Vive fuera de los juicios, explota la creatividad e integra al ser humano. Se trabaja con el aquí y el ahora, con el presente, que es lo único que tenemos hoy. Si te aferras al pasado, generas depresión, si piensas en el futuro obtendrás ansiedad.

A menudo, los codependientes han sido objeto de algún tipo de abuso físico o verbal, o sufrieron el abandono de uno de sus padres, o de ambos. El codependiente busca alivio en alguna adicción para anestesiarse de su dolor.

El miedo a la intimidad y al compromiso, a la dependencia amorosa y a entregarse, que hoy día se da con tanta frecuencia, son también tipos de relación codependientes. A muchas personas, cuando sienten deseo o atracción por alguien, o se enamoran, les surge automáticamente el miedo a la dependencia, al compromiso.

¿Puede el amor absorbernos de tal forma que se convierta en una adicción? La respuesta correcta es que si hay adicción, no hay amor. Pero parece que hay personas que siempre se enamoran de los más conflictivos, de aquellos que están más desvalidos y que más necesitan de nuestra ayuda.

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